Sunday, March 23, 2025

SALE EL SOL

Un rayo de sol sobre un Manzanares desbordado. 
Ya es primavera en El Corte Inglés. 
No siempre llueve a gusto de todos, pero de mí sí. La lluvia nunca me ha puesto triste. Ni siquiera de niño. Me ponía triste ir al colegio y no poder quedarme en casa con mi madre viendo a Hermida y a María Teresa Campos. Me ponía triste tener deberes. Y tampoco mucho. 
Amo la lluvia; estar en casa echándome una siesta viendo Poirot mientras fuera diluvia, con la calefacción a 23 grados, los gatos a mi lado, en el cheslón del sofá, con la manta de cuadros, sabiendo que en la despensa tengo galletas Stephen Destrée, Jumpers y Cola Cao. 
No entiendo a la gente a la que les deprime la lluvia. 
Yo creo que lo que les deprime realmente es no tener dinero. 

¿Le deprime la lluvia a Donatella
Cuando ser rubia es más que el color de tu pelo y es una forma de ver el mundo y la vida. 
¿Qué hará Donatella ahora que se jubila? Me la imagino en pijama, entre columnas de mármol, con dos chaperos, viendo Adolescencia en Netflix. 
Qué mal cuerpo y a la vez que satisfactorio ver una historia capaz de destapar el tabú de la misoginia adolescente, de la violencia heredada de padres a hijos. 
Con esos inmersivos y virtuosos planos secuencia que son como comerse un plato que ha estado horas y horas cocinándose, a fuego lento, con ingredientes minuciosamente medidos, con riesgo. 
El padre, qué increíble. Y el niño. 
Esclarecedora. 
Eso sí, los planos secuencia, ojo cuidado; cuando un recurso expresivo se convierte en la atracción principal, el arte se convierte en circo. No llega a ocurrir en Adolescencia, pero ojo. 

Por la calle veo adolescentes como los de la serie, con capuchas. Las sudaderas con capucha las relaciono con una adolescencia romántica y sediciosa, con no ser ni entendido ni valorado. Me interesa si la lleva alguien dramático e indócil. En cambio, me resulta vulgar si la llevan manaders gymbros o chicas pijas wannabes de Kardashian. 
Excepto los mascxmasc que las pueden llevar por fetichismos suyos (traumas relacionados con querer ser como el que le hacía bullying en el colegio), las fagotas estamos muy alejadas de la sudadera con capucha.  
Para nosotros es como tener un cenicero si no fumas. 

Después de mi siesta beauty sleep puse Ni Que Fuéramos y decían que se despedían en una semana, que se iban a TVE. 
Sentí cierta congoja y nostalgia temprana. 
NQF ha sido mis tardes en casa y casi todas las mañanas desayunábamos nuestro café con avena y nuestras tostadas viendo vídeos del programa de la tarde anterior. 
Ha sido un año efervescente y precioso. Inefable. 
Sin duda ha sido un formato rompedor, valiente y libre que ya ha hecho historia. 
Seguro que su andadura en TVE será memorable, pero ese pisito, esos directos grabados con iPhone y Sandra Bruman cantando La Banana en el metro de Madrid quedará siempre en mi corazón. 

Mi chico sacó una deliciosa crema de calabaza y mango y nos pusimos a ver Heart Eyes, el slasher del momento. 
Un slasher de San Valentín que además de ser satisfactoriamente gore, es una comedia romántica cargada de sarcasmo y de buen análisis sociológico. 
La película está dirigida de manera dosmilera por Josh Ruben, el director de Un hombre lobo entre nosotros, que es divertidísima, pero el punto fuerte está en el brillante guión de mi admirado Christopher Landon, director de las magníficas Zombie Camp, Feliz día de tu muerte y Freaky y que muy pronto estrena La Cita, con la estupendísima Meghann Fahy, la pija rubia de la segunda temporada de The White Lotus. 
Heart Eyes es el mejor slasher desde Sick, las muertes son fabulosas, y es el híbrido perfecto para quienes buscan terror y comedia romántica. 

Qué excitante el quinto capítulo de The White Lotus
Thriller emocional. 
Mientras en Prison Break los personajes tratan de escapar de escapar de una cárcel, en la serie del director de El año del perro les vemos tratando de escapar de la cárcel de sí mismos, lo que sabemos que es imposible, si no muy muy complicado. 
En el quinto ha habido bombas racimo como el beso incestuoso, la amiga actriz follándose al chico que le gusta a su amiga para dañarla emocionalmente y sentirse empoderada y el hombre blanco privilegiado mostrando la presión social a la que se encuentra sometido, pero sobre todo, el monólogo de Sam Rockwell acerca del deseo heterosexual de sentirse sometido. 
Impagable. 

En la cola de la caja de Alcampo veo delante de mío a una señora con un bolso de Louis Vuitton. Con un LuisVui. No llevaba el bolso por ser bonito; lo llevaba para sentirse segura. Como quién se agarra a una barandilla para no caerse, se agarraba al bolso de Louis Vuitton. 
Antes eran bolsos de señora recia y tirana. Ahora son de Georgina Rodríguez. 
Aún recuerdo cuando quisieron conectar con un público joven y oriental y sacaron los bolsos en color blanco con la iconografía en colores. 
Ultra paleto. 

Escuché la nueva versión de Esa Diva. El revamp de Esa Diva de Melody
Me encanta el concepto de revamp, como de una muerta que vuelve a la vida siendo una vampira. Mejorada. 
Es una versión disco dark pensada para las chemsex y para los guarrichills. 
Un upgrade necesario. 
Antes sonaba a la Chueca profunda de 1997 y ahora al menos suena a Chueca profunda de 2009. 
A tope. 

Fui a Subterfuge, donde había quedado con Iván y con Marina para grabar el Pijas Marrones de la semana hablando de Mazón fasificando una foto entrando en el CECOPI y arrimándose vilmente a Vox por los presupuesto generales arremetiendo contra la inmigración de Valencia dando a entender que los robos durante la Dana fueron por parte de los inmigrantes. 
Esos inmigrantes que ayudaron sacando palas de lodo. 
Hay que ser mezquino y abyecto. 
Pero también hablamos del anuncio de Calvin Klein con Bad Bunny
Una ordinariez icónica. 
Para las estrellas masculinas el anuncio de Calvin Klein en gayumbos es su portada de Interviú. 
Bad Bunny me parecía súper sexy, pero ahora, si es plenamente consciente de que está bueno, ya no me lo parece. 
Lo más sexy siempre es la inconsciencia. 

Viendo Supervivientes. El paquete de Montoya, Terelu hecha mierda, los maricones… 
Supervivientes muestra que los maricones son la evolución misma de la especie humana. 
Tanto Joshua como Pelayo lo mismo se suben a un árbol a coger un coco, ágiles y veloces, como te pescan con maña, como agitan la isla esparciendo salseo exponiendo la vileza y las estrategias de los demás, como de pronto ponen monas las cabañas con hojas de palmera de manera grácil. 
Tienen lo mejor de ser hombre, lo mejor de ser mujer y ninguno de los inconvenientes que tienen estos. 
La prueba de que Dios ahí estuvo fino. 

Todos los maricones de Hungría deberían venir corriendo a España. Y Europa debería echar a Hungría de la Unión Europa hasta que esta recule con su homofobia y vuelva a ser legal mostrar homosexualidad en público. 
País cancelado. 
Qué vengan todos los maricones de Hungría a Madrid a ver a Lindsay Lohan y a Jaime Lee Curtis en Freakier Friday y de chemsex. A aprenderse Esa Diva de Melody. El revamp, claro. 
Que vengan a crear tendencia. 

Las fagotas siempre marcamos la tendencia que tardíamente adoptan los heteros. Nos ponemos pitillo y luego ellos se lo ponen, mal, y tenemos que irnos corriendo al pantalón ancho, para que luego ellos hagan los mismo. 
Y así hasta el infinito. 
Nos dejamos barba y ellos pasan de ser metrosexuales a barbudos. Nos ponemos el flequillo hacia delante, ellos también. 
Huimos de lo que vulgarizan, en un juego del gato y el ratón. 
Ya están todos con el bigote. 
La masculinidad de cada momento siempre es una construcción gay.

Sunday, March 16, 2025

WALK OF FAME

Christina Ricci posa entre adulada e incrédula con su estrella de la fama del walk of fame, por fin. 
Muy Maps to the stars, La sustancia, El crepúsculo de los dioses, Mulholland Drive. 
¿Qué pasaba por la cabeza de Ricci al ver su estrella de la fama? ¿”por fin lo logré”? ¿”Si supieran lo que he tenido que pasar hasta llegar aquí”, tal vez? ¿”ya no sé quién soy”? 
La estrella de la fama es un insondable halago, un piropo descomunal, y a la vez parece que se burla del actor. 
Es la confirmación de un mito que va a su vez va a ser pisado por turistas y vomitado por borrachos. 
Es el limbo y es morder el polvo al mismo tiempo. 

Aparcamos en el IFEMA y nos metimos debajo del paraguas buscando por dónde entrar en ARCO
Llovía como si estuviésemos en Se7en o en Gotham City. 
Madrid lloviendo es muy “esta tarde vi llover, vi gente correr y no estabas tú”. 
Madrid un día de lluvia es cafetería y El Corte Inglés. 
Seguimos a unas personas con aspecto de socialismo caviar y entramos en el recinto de la feria de arte que es como una especie de parque de atracciones para adultos snobs e ingenuos. 
Amo ARCO. 
Siempre resulta sorprendente y aburrido. 
Las mejores obras de arte siempre son de dos patas, humanas; la gente que por ahí pulula tratando de descubrir algo e intentando convencerse a sí mismos de ser quienes no son. 
Este año, mucha respuesta contra la IA, mucha artesanía, mucho material noble y terrenal. Lo que no podrá hacer la Inteligencia Artificial jamás. 
Simbolismo político: un Cristo crucificado en un avión bombardero de Gaza, un lavavajillas con platos con las caras de los líderes de la extrema derecha. 
Mucha chemsex: cuero, correas, piercings. 
Fuimos a ver a Ismael, de una de mis galerías favoritas, House of Chappaz, una galería que es un oasis queer en medio del desierto de arte normativo de barriga e inversión bancaria. Un espacio seguro en el mundo del arte. Este año con obra de Carlos Sáez, de Carles Congost, una obra muy política de Diego del Pozo… 

Nos metimos en la zona de guest para comernos una flauta, un piscolabis, comentando los vídeos políticos de IA del PP poniendo a los del PSOE como tentadores de La isla de las tentaciones y de la Izquierda recreando a Feijoo en el yate del narco y a Mazón de putas. 
Pop art. 
Cómo le hubiese gustado a Warhol haber vivido la era de la IA. 
De vuelta al coche, aprovechamos ya que estábamos cerca para hacer la compra en el súper de El Corte Inglés de Campo de las Naciones, que mi chico tenía que comprar bulgur para una receta. También compramos caldo para ramen, mole...
Comprando salmón vi a una madre pija de Conde de Orgaz con su hija pija. 
La madre se parecía a Millie Bobby Brown y la hija a Aitana. 
Qué pesadas estas dos con la salud mental. 
Que hagan películas y discos y que nos dejen en paz con que si me critican y me deprimo o con que se me ha muerto el periquito. 
La depresión de las estrellas es insultante y aburrido. 
Las estrellas viven para hacernos soñar, no para hacernos ver la realidad. 
La realidad la conocemos bien. 

Esa tarde teníamos entradas en el Imax para ver Mickey 17, de mi admirado Bong Joon Ho
Los surcoreanos han reinventado el lenguaje cinematográfico y lo siguen haciendo. Mickey 17 es Loach con Chaplin y Amblin con Berlanga. 
Una comedia loca sci-fi esclarecedora sobre que para el neoliberalismo el ser humano no es nada y sobre en manos de qué dirigentes estamos y lo que tenemos que hacer al respecto. 
Robert Pattinson está maravilloso, mimetizándose con el estilo del director de The Host. 
Mi película favorita de Bong Joon Ho sigue siendo Snowpiercer, muy por encima de Parásitos, que me maravilla. 
Qué carrera tan increíble se está forjando el vampiro de Crepúsculo: Cosmópolis y Maps to the stars de Cronenberg, Good Time de los hermanos Safdie, El faro de Robert Eggers… 
Y está rodando con Nolan y con Zendaya, La Odisea. 

Quedé con José Señorán y con Alejandro Iriarte para hacernos un Pijas Marrones de terapia social. 
Nos reímos mucho hablando de Armie Hammer con el Grindr, de Bad Gyal con el pelo corto siendo la nueva Bárbara Rey y de la estatua marica de San Giuseppe en el Vaticano. 
También hablamos de la policía nazi alemana metiendo de hostias a las feministas en el 8M de Berlín y de Iberdrola eliminando de su web la presencia del LGTBIQ+. 
Hay que quitarse Iberdrola. 
Me encanta que las empresas que hacían pinkwashing devuelvan por fin el movimiento a quién realmente pertenece: al colectivo. 

Mi querido Javier de Juanas me invitó a una de sus fabulosas cenas de Chez de Juanas
Google Maps me llevó hasta un lugar perdido por Urgel, en Carabanchel, a un local que era un estudio de fotografía convertido esa noche en espacio para una magnífica cena. 
Carabanchel es el Brooklyn de Madrid. 
Javier juntó a diez invitados. Como el 10 negritos de Agatha Christie
¿Por qué a nosotros en concreto? ¿qué teníamos en común? Ojalá, de nuevo, un asesinato, todos sospechosos y no poder salir de esa cena hasta que Jessica Fletcher o yo mismo descubriese quién es el asesino. 
La fantasía del Cluedo hace que me sienta como a mi me gusta sentirme en todo momento: en peligro y a salvo al mismo tiempo. 

Ahí me encontré con Jaime Urdiales, uno de mis pintores favoritos. 
Me dijo que después de un tiempo en París, volvía a vivir a Madrid. 
También coincidí con Clara Courel, a la que adoro. La Carrie Bradshaw española. 
Y en la cena conocí a Mina, , Tina (creadora de la marca Nutka), Yago Hortal (pintor), Ganges (que hace música), Pepe Herreros (fotógrafo y swifter, simpatiquísimo), Enzo (que lleva la agencia de comunicación Ebra), ya conocía a Lorenzo Meazza, decorador, de haber coincidido con él en algún trabajo. 
Durante la cena se habló de Triana Marrash y de la operación de cara Morpheus 8, que es lo que se han hecho Lindsay Lohan y Donatella, que están más guapas que nunca. 
La gilda de anguila con caramelo del aperitivo estaba en un pincho de joyería de Marquise
Estuve a punto de robarlo. 
La mesa estaba puesta de manera fabulosa. Ni Bree Van de Kamp la hubiese puesto mejor, con flores de Dandelion, velas de Trudon
De entrante una gelatina de tomate en cama de aguacate ahumado con topping de pepino encurtido, de primero rape orly con gofre de caviar, de principal pato a la naranja con puré de boniato y de postre un espectacular croquembuche de vainilla y ruibarbo. 
Manjares en cálida compañía.
De esas cenas que hacen digna a Madrid.

Llevé a Mario a comer al CostCo
No sé si CostCo es consciente del embajador que tiene conmigo. 
Llevo a todos mis amigos que nunca han estado en este increíble lugar a conocer dicho espacio seguro y protector de la decadencia capitalista. 
Por supuesto todos salen absolutamente fascinados, sintiendo que nada puede salir mal. 
Mario pidió dos perritos calientes y unas piezas de pollo con patatas. Yo una porción de pizza de cuatro quesos y otra de peperoni. 
Pizza como de Dawson Crece
Mario me dijo que ese finde había eclipse de luna y que se iba a un retiro de yoga. 
Muy The White Lotus
Qué ansiedad The White Lotus. Ver a todas esas personas al borde del precipicio en esa olla en ebullición. 
Mike White es el cineasta del momento, junto con Sean Baker. Tienen diferentes tonos. Baker es más neorrealista y pone el foco en los marginados, mientras que White es más satírico y apunta hacia las clases privilegiadas, pero ambos tienen mucho en común. 
Los dos son mediums empáticos y grandes retratistas sociales que reflexionan acerca del conflicto de clase y la hipocresía del sueño americano. 
Les amo por igual y se admiran mutuamente. 
Dentro del CostCo, Mario se quedó fascinado con las tartas de cumpleaños, con los muffins de chocolate, los mac & cheese de la zona de comida preparada y con un Conecta 4 gigante para jardín/piscina. 

Ferdi me preguntó qué hacía para comer y quedé con él en Moncloa para ir al Domino’s que hay detrás del edificio Galaxia. 
Cuando llegué, Ferdi estaba leyendo Un puñado de flechas de María Gainza
Me recomendó sobre todo su anterior novela; El nervio óptico. 
Ferdi andaba algo preocupado con el dislate de Trump. Cree que occidente era un lugar seguro y que ahora ya tan seguro no es. Pero Trump no es más que una performance, un fake. 
Comiendo pizza, me encanta comer con Ferdi, desde esos whoppers que nos comíamos siendo adolescentes en el Burger King de Princesa y que nos unieron para siempre, después de los botellones. 
Comiendo pizza veinticinco años después de esos whoppers, hablando de Sean Baker, de cómo los directores de A24 confunden estilismo con estilo, salvo él. Hablando de Escassi y las trans, de la cosificación, de la última película de Walter Salles, de cine surcoreano, de relaciones normativas. 
Después, en el café, en el Santagloria de Princesa, me emocioné recordando a una amiga. 
Recordando su recuerdo.

Friday, March 07, 2025

HOLLYWOOD TRAICIONERO

Llegamos al hotel Landa; nuestro Chateau Marmont. 
Los hoteles minimalistas me deprimen. Son como de jugador de futbol, como de tentadora de La isla de las tentachonis. 
Yo me siento cómodo en hoteles con solera. 
El Landa es digno de misterio de Poirot y Miss Marple
Nada más nos dieron nuestra llave pensé en que ojalá aconteciese algún asesinato y llegase Jessica Fletcher con varios policías a decirnos que se ahí no salía nadie hasta que se descubriese quién era el asesino. 
Ojalá ser sospechoso y, a la vez, resolver el crimen. 

Comiendo un buen pescado rodeados de ejecutivos peperos que prefieren estar de viaje de negocios para poder meterse coca con putas lo suficientemente alejados de su mujer y sus hijas. También de parejas normativas tratando de fingir enamoramiento poder sellar lo antes posible con las obligaciones sociales y de familias relajadas, pijas y estupendas, pero ligeramente pasivo agresivas, muy de velado chantaje emocional. Y lo mejor, alguna que otra pareja gay, que somos los que hacemos grande y aspiracional ese hotel. 
En los postres comentamos la triste muerte de Michelle Trachtenberg, la actriz que hacía de hermana de Buffy, en una de nuestras series favoritas. 
El Hollywood negro que engulle almas inocentes. 
Antes de disfrutar de la piscina, decidimos relajarnos en nuestra suite para después darnos una vuelta por Burgos. 

Todo lo que rodea la catedral de Burgos es una preciosidad. De una España antigua y misteriosa, fascista y lumpen. 
Sinuosas callejuelas, tranquilas plazas de cafetería en las antípodas del bullicio madrileño. Tomando un té en el Riviera, en el bulevar del río Arlanzón. 
Comentando que justo en ese momento estaban los planetas alineados, todos en fila, para recibir la llegada del Papa Negro, último Papa según Nostradamus, justo antes de la llegada del fin de los tiempos. 
Un Papa de agárrate y no te menees. Negro pero más nazi que la madre que lo parió. 

Compramos unos bombones para Vero y Popote, que estaban cuidando de nuestro gatitos y que son tan de bombones por la noche como nosotros. 
Compramos otros para nosotros, para comérnoslos esa noche dándonos un baño de espuma digno de Dinastía. 
Volvimos al hotel y bajamos a la piscina del Landa, que es la piscina más bonita de España. Una piscina gótica con chimenea. 
Había gente, lo que nos dio rabia, porque yo siempre creo que todo es para mi, para algo soy dictador. Los spas y las piscinas deben estar vacías cuando yo llego. En cualquier caso la gente estuvo poco rato, como dándose cuenta de que ahí realmente había un dictador, y terminaron por dejarnos solos. 
Había un grupo de chicas en las tumbonas, chochonas en plan Sexo en Nueva York marca blanca y luego un grupo de hombres con pinta de puteros en las mesas al lado de la chimenea tomando copazos. Yo pensaba que eran dos grupos independientes pero resulta que, antes de irse todos, se juntaron porque ellas eran las esposas de ellos y no se juntaban para conversar. Ellas con ellas, hablando de los cabrones que son los maridos y hablando de coles de niños y de tratamientos faciales y ellos con ellos hablando de la FIFA y de inversiones. 
Todavía ocurre que los hombres y las mujeres no quieran estar los unos con los otros nada más que para las funciones más básicas sexuales y la mayor parte de las ocasiones, ni eso. 
Unos baños y nos subimos a cambiarnos para bajar a cenar. 

En la cena me fijé en una familia muy curiosa: padre y madre socialistas caviar de unos sesenta años, ella con mucha clase, pelo blanco y aspecto de galerista y luego una hija de veintitantos con su novio, la hija sin clase alguna, con una pinza en el pelo, con una sudadera de Abercrombie. 
A la madre se la veía acostumbrada a la escena pero también decepcionada con su hija. 
Se notaba que no le gustaba su hija. 
La hija lo sabía perfectamente y de hecho recalcaba su forma de ser ordinaria para contradecir y herir su madre. 
La hija sabía perfectamente tener clase, pues la había mamado, pero optaba por ser vulgar por mera rebeldía y por escapar del yugo materno. 
En otra mesa había una señora operada, de unos setenta, que iluminaba el restaurante con su excéntrica manera de tratar de ser normal. 
Se la veía deprimida y graciosa. 
Imposible coger el móvil en un hotel, pudiendo ver a toda esa gente. 

Hace tiempo, a uno de los directos de Pijas Marrones, vino una chica, en autobús desde Burgos, para ver el show y me trajo unas flores de regalo de su floristería. Saliendo del hotel Landa, antes de volver a Madrid, nos acercamos de nuevo por Burgos para visitar la floristería de esta chica, Macarena, la floristería Palmero y así saludarla. 
Le hizo mucha ilusión y a mi también ver la maravillosa floristería que regentaba y lo bien que la iba. 
Nos contó que su padre Alfredo y su hermano también escuchan mi podcast. 
Qué maravilla de vida la de Burgos. 

Nos fuimos a comer a Covarrubias, un pueblo como de aventura gráfica de misterio, precioso y enigmático. 
Comiendo de potaje. 
Le dije a Jaime que un año teníamos que visitar los carnavales de Galicia, tan de slasher avant-garde. Y eso que yo no soy nada de carnavales; los de Tenerife me parecen una horterada y los de Cádiz una ordinariez de machirulo patriarcal con esas chirigotas. 
Los de Venecia todavía tienen un punto de thriller erótico, aunque también son muy de Italiana hortera swinger. 

La noche siguiente teníamos cena en casa de Lara y Bernardo. 
Recogimos a Reyes y a Mija. 
Llovía a mares. 
Reyes se había hecho el láser en la cara y venía con la piel de Dita Von Teese. 
Lara y Bernardo nos esperaban con la chimenea puesta. 
En el aperitivo bajó la hija que estaba con una amiga que se quedaba a dormir. Las dos son swifters. Nos enseñaron las pulseras de las canciones. 
Yo estuve todo el rato temiendo por la alfombra beige, mirando una copa de vino tinto que había en la mesa del salón. Pero nada ocurrió. 
Estuvimos comentando lo increíble que estaba Naomi Campbell en el desfile de Dsquared con ese pelucón épico y esos andares que solo pueden ser los de una verdadera top model de los 90. También comentamos, en relación a ese mismo desfile, la propuesta de los plataformones setenteros para hombre, que son todo un statement en época de masculinidad estoica. 

Lara nos había preparado de primero una crema de guisantes espectacular. 
No sabía que Bernardo escalaba. 
Lara y Bernardo llevan mucho al teatro a su hija y fueron a una obra infantil en la que el protagonista, de pronto, y sin dar instrucciones previas a les espectadores dijo “ahora, sacad todos los arcos” y los niños y las niñas y les niñes, de manera espontánea y natural, sacaron arcos imaginarios, estirando las flechas invisibles. 
¿En qué momento dejamos de sacar arcos imaginarios? 

Volviendo de entrenar le conté a mi chico que había muerto Gene Hackman, Lex Luthor, el amor de Gena Rowlands en Otra Mujer
Le dije que había muerto con su mujer y con su perro, que habían hecho un Amor de Michael Haneke
El final de amor más romántico. 
Antes de la decadencia total y de la pérdida completa de todo, dignidad incluida. Eso fue antes de saber que la mujer de Hackman, lejos de ser una anciana de su edad, de noventa, era una señora de sesenta… 
Entonces ya la historia me comenzó a resultar más macabra… 

Trump y sus secuaces, los abusones del cole, tratando de humillar a Zelenski. 
Ahí han tocado hueso. 
JD Vance cachonda perdida con Zelenski. Recriminándoles que no lleva chaqueta cuando ellos van vestidos de agente inmobiliario de RedPiso. 

Los domingos son días melancólicos, de nudo en el estómago de tener que ir al cole al día siguiente, todos los domingos menos uno: el domingo de los Oscars
El mejor domingo del año. 
Tenía plan de ver los Oscars en casa de Ferdi y Vero. 
Los primeros Oscars que veía Clara. 
Pedimos pizza e hicimos porra. 
Porra de quiénes queríamos que ganasen y porra de quiénes creíamos que iban a ganar. 
Tras las pizzas, Clara hizo un brownie al horno para ver la alfombra roja, con ese vestido lámpara increíble de Ariana Grande y Chalamet vestido de amarillo. Todas ozempicadas. 
Y empezó la gala con Conan O´Brien saliendo de la espalda de Demi Moore cual Sustancia y quitándole hierro a las tragedias de los incendios de Hollywood y a la polémica de Karla Sofía, que la pobre ni pasó por la alfombra roja. 
Salieron a cantar la de Wicked, clavándolo. 
Salió Andrew Gardfield con Goldie Hawn diciéndola que hacía feliz a su madre. 
Qué maravilla el luto que está compartiendo Gardfield con nosotros. 
Isabella Rossellini, acompañada de manera amorosa por la gran Laura Dern, vestida de terciopelo azul en homenaje a Lynch y con los pendientes que llevó su madre, Ingrid Bergman, cuando ganó el Oscar. Pé diciendo “buenas noches”. 
Margaret Qualley bailando un número de James Bond, a lo Norma Duval. 
Todo un sueño. 

Zoe Saldana, al recoger su Oscar tras tantos años escondida tras maquillajes Marvel y tras CGI, se convirtió, de pronto, se transfiguró en una niña de 11 años. 
El milagro de los Oscars. 
Salió Daryl Hannah diciendo que estaba con Ucrania, le dieron el Oscar del documental a un palestino, el de animación a una película lituana de un gatito, el Oscar de actor a Adrien Brody cuando debería haber sido para Ralph Fiennes y... el momentazo. 
Pegué un bote en el sofá. 
Hollywood es traicionero. 
Hizo creer a Demi Moore que iba a ganar un Oscar para sentarla frente y decirla que ese no Oscar no era para ella. 
Hollywood es cruel. 
El verdadero final de La Sustancia. 
Cuando Emma Stone dijo el nombre de Mikey Madison me alegré mucho por ella, porque soy fan de ella desde Scream 5, pero tras mi júbilo se encontraba el pellizco de pena por Demi. 
Me metí en la cama con mal cuerpo. 
A la mañana siguiente, somnoliento, le conté a mi chico que Demi no se había llevado el Oscar, a lo que este, muy sabio, me dijo: 
“Mucho mejor para ella que no se lo hayan dado. Ese Oscar iba a ser el último clavo en su ataúd”.

Wednesday, February 26, 2025

TRANSGÉNICA

Marian Rojas Estapé, la opusiana de la autoayuda barata, ¿se hará dedos, o se meterá un crucifijo, pensando en que se la folla Monedero o una trans con monster cock? Que se la folla Karla Sofía Gascón. 
La personita vitamina, ese desesperado intento moralista de perfección, es tan White Lotus. 
Qué gusto que cada lunes haya The White Lotus, el laberinto humano, en plena descomposición del privilegio contemporáneo. 
Ser voyeur. 

Bajo la calle, para comprar arena para los gatos, y una ráfaga de aire a mi favor vuela mi flequillo y me siento con en un spot de Rexona. Me siento dinámico.

Las elecciones alemanas. 
A ver, que me importa bien poco lo que ocurra en Alemania, pero al final, todo lo que ocurra en Europa hace efecto onda. O puede hacerlo. 
Pensé en mi adorado Fassbinder.
En el país del nazismo, hoy por hoy no es tan fiero el león de la extrema derecha como la pintan. 
Tampoco hay que subestimarle. Pero los jóvenes entre 18 y 24 años son de izquierdas. Las mujeres también. Los hombres, no obstante, son fachas. 
Ser facha es de macho, de tener cojones. 
La izquierda necesita un macho, un Topuria sexy de clase obrera. 
¿O tal vez no? 
Quizá el macho solo sea necesario como fetiche.

Tal vez choque el meteorito. En el 32.
Las probabilidades suben y bajan, como las cotizaciones en bolsa. 
Si fuese a colisionar, ¿nos lo dirían? 
Fin del mundo. 
Melancholia, Armageddon, Don´t look up, Deep Impact, La noche del cometa. 
Catastrofismo, post-apocalipsis, liberación. 
¿Tenemos papel higiénico? 
Que nos pille en una rave. ¿Cae en fin de semana? Como cantaba Chico y Chica: “Mucho decir “qué guay” pero al final ya has visto”. 

El portero de mi casa es demasiado simpático. Siempre sonriendo. Casi es como un personaje de Mulholland Drive.

Quedamos para tomarnos el aperitivo con Reyes. 
Me encanta quedar para tomar el aperitivo. 
Me recuerda a mis padres, al Bacarrá, a Mila, a Jimmy Gimenez Arnau. Pero yo no bebo alcohol. 
Yo no me voy de “cañitas”. Nunca me he tomado una cañita. Me parece vulgar, normativo, y una ordinariez. 
No soy un personaje de una película de Daniel Sánchez Arévalo. 
No soy esa clase de persona. 
Las cañitas son para Ángel Martín, Rigoberta Bandini, Torrente, James Rhodes, Jordi Évole y Vicky Martín Berrocal. 

Lydia Lozano se hace un lío y a una chica transexual la llama chica “transgénica”. 
Musa. 
La España de las señoras católicas tolerantes, que rezan a sus santos pero a las que les gusta un travesti y que admiran que la gente sea moderna. 
Cotilleo y Nescafé. 
Las viudas que renacen cuando muere su marido. 
Estar a régimen. 

La Princesa Leonor de fiesta en Brasil. 
Princesa por sorpresa. Samba. Sudor y fuego.
Tan fiestera como el putero de su abuelo. 
Hace muy bien. 
Sale con un chico fachita, muy mono, pero yo prefiero que sea lesbiana y que se líe en la princesa de Holanda. 
Uniendo reinos. 

Habíamos quedado para ir a casa de Vero y Popote. 
Fuimos a CostCo y pillamos unos burritos pastor. 
Ahora, cuando se queda con amigos, siempre se habla de Trump, del hijo de Elon Musk diciéndole a Trump que se calle, que no es realmente el presidente, de Milei con las criptomonedas… 
Hunter Schaffer, la trans de Euphoria ex novia de Rosalía que va a ser una X-Men, ha recibido su nuevo pasaporte donde pone que es un hombre. 
Lleva años conseguir derechos, pero se pierden en pocos minutos. 
Con una firma. 

Echando el moco viendo en Ni que fuéramos a Escaleto hablando de su cáncer. 
La infinita ternura y la honesta amabilidad de este chico con cara de geek nerd y cuerpo para el pecado,  con el que tantas tardes hemos pasado viendo Sálvame. 
La España marica le quiere como a un hermano, como a una amiga. 

Luigi Mangione, como una aparición divina. 
La fuerza arrebatadora de la belleza y de la justicia. 
Esta vez de verde. Con los zapatos mocasines engrilletados con las esposas por los tobillos. 
Fuera, la GenZ se manifiesta por él. 
Lo más cerca que estamos y que estaremos jamás de una verdadera santidad. 
La mecha ya se ha encendido. 
Eat the rich. 

Hacía décadas que unos Oscars no estaban tan emocionantes. 
Amenábar e Isabella Rossellini han declarado que han votado a Karla Sofía Gascón y esta se ha animado y ha dicho que va a acudir a la gala. 
Ojo, que se lo dan. Aunque espero que se lo den a Demi. 
La vueltas del show business. 
Vueltas de campana. 
El juego de Hollywood de Robert Altman
Y tampoco está todo claro del todo con Adrien Brody, tras Chalamet ganando el Screen Actors. 
Estaré esa noche en vela.  
Se lo debo a Hollywood.

Monday, February 17, 2025

AMORE PIPIPI

Enfrente mío, en el autobús, veo a un chaval, de estos con el flequillo para delante, con plumas negro de North Face, uno de estos chicos que dicen ser de Vox entre sus amigos porque para ellos ser de izquierdas es “de maricones”, con un ramo de rosas en la mano y una cajita de bombones en forma de corazón. 
Era San Valentín
Todo en él era un tópico reconfortante. 
Comprobar que todo estaba mal, pero en orden. 
Ahora es un crypto-gymbro, pero pronto será un papá. Padre de une niñe no binarie. 
Para que nazcan más gays, más trans y más lesbianas, alguien tiene que procrearlos y esas persona no saben qué es The White Lotus; saben quién es Montoya corriendo por la playa, imagen que vale más que todo el cine español de 2024 y 2025. 

Este chico, muy lejos de causarme rechazo por su adocenamiento, me resultaba tierno. 
Al mismo tiempo, no podía evitar que mi sentimiento entrañable hacia él encerrara cierta condescendencia por mi parte, así que opté por no sentir nada por él. 
Pensé que mientras él le regala un ramo y unos bombones a su chica, el novio de Selena Gómez le regalaba a esta por San Valentín un rastro de doritos que desembocaban en una bañera llena de queso. ¿Se puede ser más grosero? No, pero quizá hay que intentarlo. 
Cupido perpetuando el constructo, la fantasía que nos hace soñar y ser felices cuando se alcanza esa flecha y desdichados si nunca llegas a cogerla. 
Abracadabra, amore pipipi. 

Mi chico y yo cogimos el coche y nos fuimos a pasar el día a Segovia. 
La última vez que fui fue con la secretaria de mi padre, a celebrar su cumpleaños, comiendo cochinillo, de esos que te corta el camarero con un plato. Al poco de morir mi padre. 
Recordaba lo increíble que me había parecido el acueducto, que casi parecía irreal, como un decorado de cartón piedra de imposible. 
Llenamos el termo Stanley de café con toque de chocolate y fuimos rumbo a Segovia escuchando el In Dreams de Roy Orbison, en recuerdo a Lynch, Coquette de Rose Murphy, a The Love Unlimited Orchestra, a Roxy Music… 

Durante el trayecto le conté a Jaime que Sephora estaba haciendo cumpleaños para niñas. 
Como si fuese en un McDonalds, pero haciéndose tutoriales de maquillaje y skin care. 
Me parece tan Chicas Malas, tan Clueless
Así es como quiero celebrar mi cumpleaños. 
Llegamos a Segovia, aparcamos el coche y subimos al Alcazar, que tiene un toque Hogwarts pero con remordimiento castellano. 
No me pareció nada del otro jueves. 
Había mucho turista oriental. 
Ahí vi el trono de los Reyes Católicos, con la bandera del aguilucho y todo muy facha. Unas vidrieras preciosas, una sala con esculturas de nobles de la época, cañones, armas y todo muy patriarcal y poco interesante. 
A los maricones no nos interesa la historia. Nos interesa el arte, pero no la historia. 
El arte lo hemos hecho nosotros; la historia se ha hecho a nuestro pesar. 
Y la han escrito otros. 
No me interesa. 

Fuimos hacia el acueducto. 
No queríamos comer ni cochinillo, ni corderito lechal ni ningún animalito con el que empatizáramos. 
Preferíamos una tortilla. 
Nos pareció todo como de tienda de souvenirs, de repente. 
Vimos una estatua de un señor guapísimo, en plena calle. Era Juan Bravo. Lo más. Un chulazo que además fue un militar comunista. 

Melody en la alfombra roja de los Goya, maravillosa, como una folclórica de los sesenta, cantando su canción a cada paso, que es lo que hay que hacer cuando eres artista, mientras los actorcillos de chichinabo del cine español la miraban por encima del hombre porque ellos han visto alguna película suelta de Wong Kar Wai. 
Jedet estuvo graciosa diciendo que Melody era como la alarma del móvil, que la apagas y vuelve a sonar otra vez, pero luego, al hablar de Karla Sofía Gascón y de que ella también hizo el casting para Emilia Perez, pero que finalmente no la cogieron porque querían a alguien de cincuenta, no pudo evitar volver a mostrar su toxicidad dementora. 

No he visto ninguna de las películas nominadas a los Goya.
Carecen de empuje artístico. 
Tampoco me entretienen: me deprimen. 
Al día siguiente, en IG, todo el mundo compartía la impecable actuación de Rigoberta Bandini cantando El amor. 
Massiel la cantaba con alma. 
Massiel la cantaba como de resaca, entre soñadora y despechada. 
Rigoberta Bandini tiene que nacer cinco veces para cantarla como Massiel. 

La policía en Madrid haciendo humillantes redadas, cacheos humillantes y detenciones arbitrarias a los maricones con la excusa de las drogas en el chemsex. 
Más droga se meten los pijos en los lavabos de los garitos normativos. 
Homofobia. 
Tratar de eliminar los espacios seguros y criminalizar la cultura de ocio de un colectivo. 
Juntemos experiencias al respecto y denunciemos al defensor del pueblo. 

Google elimina de su calendario el Orgullo LGBTBIQ+. Ha eliminado sus programas de diversidad. 
Me alegro. 
Es importante que las grandes corporaciones dejen caer su máscara. 
Es positivo que veamos realmente cómo son para actuar en consecuencia. 
Peor era vivir en la mentira de las banderas arco iris y del pinkwashing. 

En Zamora nace un bebé. En un pueblo de la España vaciada. 
El primer bebé que nace en 18 años. 
Los vecinos ancianos del lugar lo viven como un milagro. 
Las señoras y los señores se acercan a ver al niño y a cogerle en brazos. 
Vox dice que ese nacimiento es de una España tenebrosa porque el niño se llama Ayoub. 
Hace falta tener el alma putrefacta para decir que el nacimiento de un niño querido en un pueblo es un hecho tenebroso. 
La derecha son las verdaderas tinieblas del mundo. 
El odio como estercolero moral. 

Menos mal que X, el hijo de Elon Musk, le ha dicho a Trump que se calle, que él no es el verdadero presidente. 
Trump y Elon Musk van a acabar como el rosario de la Aurora. Y lo vamos a gozar viéndolo. 

Me pongo De repente el último verano
Mi película favorita de Mankiewicz después de Eva al desnudo, claro, y uno de mis textos predilectos de Tennessee Williams, del que sabéis que soy un gran admirador, junto con La noche de la iguana y La gata sobre el tejado de zinc
Una de sus obras más crudas, la más terrorífica de todas. 
Ese jardín con esa madre cuya incapacidad para aceptar la realidad ha dado forma al verdadero mal en estado puro, ese manicomio, Montgomery Clift con la cara reconstruida tras el accidente, el húmedo Nueva Orleans, esa España en verano… 
“Todos somos niños en una guardería intentando escribir la palabra “Dios” con las letras equivocadas”

Saturday, February 08, 2025

COMO UN IMÁN

Había quedado con Mario Canal para comer en Moncloa, pero llegué diez minutos antes y justo Mario me escribió un Whatsapp diciéndome que se retrasaba, así opté por dar una vuelta a la manzana. 
Es como un imán. 
Mis pasos iban solos a la puerta de mi colegio. 
Como un asesino que vuelve a la escena del crimen. 
Inevitablemente. 

Bajé por el Paseo de Moret que da al Parque del Oeste, donde de adolescente hacía los botellones, yo sin beber. Mis amigos hacían el calimocho y me daban la mitad de la Coca Cola que no se usaba. 
Nunca he bebido. 
Siempre me pareció una ordinariez. 
Nunca lo necesité, ni para divertirme, ni para sentirme integrado. 
Giré por Ferráz, pasando el edificio de las misiones salesianas, que es uno de mis edificios favoritos de Madrid y subí por Romero Robledo, por las casas de los militares del Ejército del Aire, hasta llegar a mi colegio, los Sagrados Corazones. 
Zona de confort y llaga sin curar. 
Tantas mañanas de frío con la mochila a cuestas, llegando tarde. 
Tantas tarde que mi madre me vino a buscar, hasta que no fue más. 
Tantas tardes mirando por la ventana de la clase, viendo el brillo de luz del exterior, deseando estar fuera, en El Corte Inglés. 
Miraba por la ventana y veía gente adulta. Pensaba en la suerte que tenían de poder ir por la calle, de no tener que estar en clase de Mari Carmen. Ahora soy yo uno de esos adultos. 
Quizá algún niño melancólico y soñador miró por la ventana y me vio sin saber que yo fui él. 

Mario y yo fuimos al Domino’s. 
Había ahí una cola de chicos de instituto pretendidamente pijos, pero que se notaba mucho que eran de clase media aspiracional. 
Los pelos, los abrigos, los zapatos, eran casi cayetanos, pero no. 
Ojalá despierten y quieran ir por el lado opuesto al que creen que les va a proteger. 
No podíamos más que charlar sobre Karla Sofía Gascón mientras esperábamos las pizzas… 

A muerte con Karla Sofía. 
Los primeros días tuvo gracia el desenmascarar a la adalid de la causas sociales y de la diversidad. Había ganas porque además caía mal, tan soberbia, tan antipática y tan necesaria. Lo pasamos bien con los memes de “qué comentario racista de Karla Sofía eres según tu signo zodiacal”. Se extrajeron reflexiones: lo cortés no quita lo valiente. Lo trans no quita lo racista, lo feminista no quita lo homófobo, lo gay no quita lo misógino. 
No estaba de más recordarlo. 
 Fascinante fue el hecho de que a la extrema derecha les diese un cortocircuito: de pronto una señora trans pensaba como ellos. Karla Sofía había hecho más por la aceptación trans entre la extrema derecha que cien discursos activistas que predican en su propia parroquia. 
Pero de pronto llegó la marabunta, el pueblo con las antorchas subiendo la colina hacia la casa del monstruo, de Frankenstein y ante el linchamiento tránsfobo no nos ha quedado otra que defender a esta mujer que ha visto cómo occidente la encumbraba en los más alto para en un par de días repudiarla y escupirla al vertedero de la cancelación. 
Me pongo en la piel de Karla y entiendo que en tiempos de oscuridad o ostracismo, en una época en la hacía castings en los que era constantemente rechazada, en la que se sentía ninguneada, sintiese rabia, ira y, al llegar borracha a casa, se metiese a soltar mierda por el teclado de Twitter, como hace el 95% de la gente que usa esa red social. 
Karla pensaba lo que escribía y al mismo tiempo un poco no. 
El ser humano es complejo e imperfecto. 
Ya está. 
Que la dejen ir a los Oscars y aquí paz y después gloria. 

¿Qué pensará Anabel Pantoja, mientras la investiga la fiscalía, de la cancelación de Karla Sofía Gascón?

Disfrutando de nuestras Domino’s roll también hablamos acerca de Isabel Coixet mostrando una gafas con las excusa de hablar sobre The Brutalist
Qué valor, con el cine que hace, criticar The Brutalist. 
En un clásico alarde de reflejo-espejo, la directora de Demasiado viejo para morir joven, señala a The Brutalist de todo lo que adolece si propio cine; de no tener alma. De querer contar algo y no transmitirlo. 
Solo vemos la paja en el ojo ajeno. 

No me interesa nada The Brutalist, ni Isabel Coixet, pero sí que Mira Sorvino y Lisa Kudrow hayan firmado ya por hacer la secuela de Romy y Michele, que ya se haya empezado a rodar Scream 7 con Matthew Lillard o que haya salido tráiler de la nueva película de una de mis sagas favoritas: Destino Final. 
También habrá nueva temporada de mi querida Buffy, que me da que va a ser un reboot, pero que cuenta con Sarah Michelle Gellar
Y arranca también el rodaje de la tercera temporada de Euphoria, que imagino que ya harán todas de madres con los hijos en el cole. 

Amé ver a las fagotas argentinas, miles de ellas, tomando las calles de Buenos Aires para manifestarse contra la homofobia de Milei. 
La extrema derecha nos ha hecho despertar. 

Habían sido los Grammy
Kanye paseando a su novia desnuda, reforzando los roles tradicionales de poder disfrazando la performance de transgresión. 
Los memes con la cara de sorpresa de Beyoncé y la IA en la que irrumpen verdaderos cowboys impidiendo que gane Cowboy Carter. 
Los solidarios agradecimientos de Lady Gaga o Chappell Roan, pero sobre todo la noche fue de la icónica actuación de Benson Boone, que yo, inmerso en mi burbuja fagota, no sabía quién era. Empieza a actuar, con sus rizos de escultura griega y su bigote leather, sentado entre los invitados, le arrancan el esmoquin y pasa a lucir un mono setentero que le marca bien todo lo marcable, tras lo que salta al escenario dando volteretas y haciendo slay. 
Mientras todo esto ocurría, Trump y Netanyahu planeaban hacer una Riviera, unas Vegas en Gaza, sobre la sangre de niños muertos. 

No en los Grammy sino en los premios Feroz, mi amigo Octavio Terol ganó el premio a mejor cartel de cine del año, por el diseño de Salve María. 
Me hizo mucha ilusión verle recoger el premio. 
Octa, con el que hemos compartidos tantos cines, paellas y paseos por Madrid. 
El logo de este blog es suyo! 

Quedamos con Ferdi y Vero para ver La Acompañante
Una obra maestra, comedia de horror sobre las relaciones tóxicas y el maltrato. 
Me recordó a los mejores guiones de Kevin Williamson
Drew Hancock ya en letras doradas y no le perderé la pista tampoco a la grandísima Sophie Thatcher, prodigiosa actriz a la que vi por primera vez en Yellowjackets, hace muy poco en Heretic y aquí, que está inmensa. 

Ah, y que no se me olvide contaros el Benidorm Fest de este año. 
Amo a Paula Vázquez. Es un mito de España. En la primera semifinal estaba como ausente, descolocada. Algo le pasaba. ¿Quizá estaba pasando por un desamor? 
Cada vez que veo a Inés Hernand es como si viese a Christian Bale en American Psycho. 
Ruth Lorenzo muy simpática y muy buena compañera. Se la ve generosa y empática. 
Es curioso que canciones que en su escucha no llaman la atención, luego en directo ganan gracias a la profesionalidad y al talento de los artistas y viceversa; canciones favoritas que luego en directo son un desastre porque el artista no está preparado para actuar en directo. 
Kuve iba con una canción horrible, pero ella lo bordó. Con presencia. 
David Afonso fue con una canción exploit de Marc Anthony, como para señoras divorciadas, pero él está bueno, aunque no lo suficiente como para pasar a la final. 
Chica Sobresalto muy simpática, con carisma, pero una Rigoberta Bandinada. 
Kingdom fueron con una canción muy Vicco, que pretendía ser la sorpresa Nochentera del año, pero a la cantante se la comió el escenario. 
Y al final desafino como una perra pariendo. Sonia y Selena un sueño marica. 
La Chispa era de las favoritas, con su mezcla de Rosalía y La Hungara, pero desafino de un modo muy grosero y desagradable. 
Daniela Blasco salió en plan Beyoncé, luego se puso Chanelista, pero muy quiero y no puedo, sin pegada. Mucho fuego pero poca chicha. 
El público gritando “Sonia y Selena, Sonia y Selena” y de pronto anuncian que quien pasa es Lucas Bum, que me encantó que fuese vestido en homenaje a Locomía, pero llevaba una canción horrorosa a su madre muerta, para dar penita y ganar votos (lo cuál, tristemente funciona), instrumentalizando la muerte de su madre para ganar un concurso. 
Además cantó fatal. 
Luego cantó Edurne, que fue una cosa muy segundomundista. 

En la segunda semifinal la gala empezó con Chenoa cantando un medley ultra-ordinario, muy ella. 
Historia de España. 
Paula Vázquez en esta segunda gala ya estaba más suelta. 
Mel Omana fue la sorpresa. La canción no se podía escuchar en Spotify, pero ella en directo es una bomba. Con fuerza, cantando bien, con gracia. 
Henry Semler muy sosito, muy entre Alfred y Pol Granch. 
Deteresa un mejunje bienintencionado, pero deslavazado y lo peor de todo: feo. La izquierda no debe renunciar a la estética si quiere llegar a ser algún día aspiracional para el público. 
J Kbello una bomba. Sexy y exportable. La iluminación regular; no se le veía todo lo bien que teníamos que verle. 
Carla fue con una canción copia de Aitana que en directo parecía de Ruslana. Lo quiso meter todo: cuarto oscuro, banco central europeo. A ella la falta fuerza. 
Celine hizo una actuación anticuada y cantó mal. 
Melody, la favorita de los maricones, quiso hacerse una Superbowl con todo: ella del cielo en un columpio vestida de Jeepers Creepers, reveal de vestuario, un trono que era una peineta que fue lo más, tumbada en el suelo con leds como beyoncé y al final desafinando como una loba en celo. Ruth Lorenzo cantó una canción de rock pero sin despeinarse. 
Y los finalistas fueron Melody, JKbello, Mel Omana, ah y Mawot, que cantó muy bien, como si fuese Tino Casal, pero que hasta ahí. 

Total que ya en la final ganó Melody, que es muy Torremolinos y Maspalomas. 
Una auténtica folclórica, niña, joven y vieja. 
Por España. 
En esa final actuó Amaral, con ella cantando en directo realmente apabullante. 
Y Rigoberta Bandini con una canción muy resultona pero ella desplegando ese aura oscura que nubla el día. Sacó al escenario a señoras mayores de un modo condescendiente, como si estas señoras fuesen muppets para divertirnos, como si sacase a los Fraggle. 
Pero no eran teleñecos; eran mujeres, cada una con su vida, con su historia.

Wednesday, January 29, 2025

MUCHO TRIGGER

Con los cascos, paseando por la calle Princesa, escuchando a Bernardo Bonezzi, veo pasar a gente tan diferente entre sí. Me cruzo con caras increíbles, cada uno con su historia, con su personalidad. Chicos, chicas, chiques, señoras, ejecutivos, pelos afro, gente rubia platino, pijas lacias, modernos avant garde. 
Me doy cuenta de la gran ciudad en la que vivo, siento su energía a través de esos rostros desconocidos e importantes. 
Unos no me ven, otros me devuelven la mirada. 
¿Pensarán lo mismo de mi que yo de ellos? 
La ciudad me resulta de pronto nocturna y excitante, también alienante. Hay azar pero también soledad y locura. 
¿No es extrañísimo cruzarse con gente y fingir que para ti simplemente no existen? 
¿Cuánto más va a poder resistir así la gente? 

Marta Riesco subiéndose en un autobús con el novio de Agatha. Ojalá ir en ese autobús rumbo a Atocha, junto con Lolita, que acaba de decir que su hija con ocho años la sacó de las drogas y del alcohol tras la muerte de su hermano y su madre. 
Lolita es la España real en carne viva. El amanecer un día más, pese a todo, y reír. 
Es todo lo contrario de Rigoberta Bandini.  

Quieren hacernos creer que han ganado porque han perdido. 
Ese retroceso ético es un bulo, una fake new más, no es real, pero su performance sí tiene implicaciones reales con gente real y contra las que tendremos que luchar. 
Trump traslada a las presas trans a cárceles de hombres, tratando de despojarlas de dignidad y sin identidad, exponiéndolas a la transfobia. 
Me acordé de La Veneno y de cómo su estancia en la cárcel de hombres destrozó su vida. 
También deporta a colombianos tratándoles de delincuentes. 
Leo en IG: “Cuando USA se quede sin coca van a ser ellos los que van a saltar muros para conseguirla”. 
Y en una semana ha retirado las ayudas económicas a los programas de VIH y la OMS advierte que esto pone millones de vidas en juego. 
Necesitamos a más Luigis Mangiones. 
Menos mal que me quedan los Oscars. 

Cada año la misma perorata heteruza de “los Oscars en realidad no premian a las mejores películas ni a los mejores actores”. 
Ya lo sabemos; gracias. 
Los Oscars premian a las mejores películas comerciales americanas, o al menos es lo que deberían hacer. Para el cine de autor ya está Cannes, Berlín y Venecia. Con dicho argumento, los haters de la fábrica de los sueños pretenden restarle prestigio a la estatuilla, pero no es posible pues es un premio que han acariciado con sus manos Bette Davis, Cary Grant, Joan Crawford, Jack Nicholson, Katherine Hepburn, Paul Newman, Elizabeth Taylor, Robert DeNiro, Liza Minelli, Al Pacino, Shirley MacLaine, Jack Lemmon, Susan Sarandon, Marlon Brando, Julia Roberts, John Wayne, Meryl Streep, Bogart, Ingrid Bergman, Grace Kelly… 
Es el premio de los eternos. 

Ya han salido los nominados de este año. 
Ha habido grandes olvidos como Rivales, Zendaya, Nicole por Babygirl, Civil War, Kristen Dunst, Anjelina de Maria Callas, Pamela Anderson por su The Wrestler particular (quizá demasiado buscado) y sobre todo Daniel Craig por Queer. 
Este año el actor secundario será Kieran Culkin gracias a que está de moda por Succession, aunque a mi me gustaría que se lo diesen a la magia y al carisma de Yura Borisov
El actor protagonista será Adrien Brody por The Brutalist, pero bastante más emocionante está el tema de las actrices, como siempre. 
La mejor actriz secundaria será Zoe Saldana por Emilia Perez, pero Isabella Rossellini puede dar la sorpresa pues premiarla sería premiar a la historia deHollywood, a su madre Ingrid Bergman, a su padre Roberto Rossellini, y a su ex David Lynch. Ariana Grande se lo llevará el año que viene por Wicked 2. Y mejor actriz, este año reñidísimo. 
Todos deseamos la felicidad de Demi Moore, pero quizá Hollywood pretenda darle una hostia a Trump premiando a Karla Sofía Gascón. También es posible que esa hostia prefieran dársela con Cynthia Erivo, que es el woke personificado. Y ojo porque Fernanda Torres se llevó el Globo de Oro. 
La que seguro que no se lo lleva es la maravillosa Mikey Madison por Anora, que está magnífica pero que ya lo ganará. 
Y la mejor película será la pretenciosa The Brutalist. 
Un golpe de cojones patriarcales en la mesa. 
Ojalá se lo den a Wicked, que es plastiquera pero que ya es un clásico de Hollywood. 

Es lógico alegrarse de la irrupción de Karla Sofía Gascón, una actriz trans, en los premios más importantes y relevantes comercialmente del planeta Tierra. 
Es normal vivirlo como un triunfo del colectivo, pero no olvidéis que Hollywood meramente está instrumentalizando a esta mujer para lavar su imagen. 
Cada año lo hace con una mujer de físico no normativo, generalmente racializada, a la que vemos agradecer el premio, diciéndole a las niñas que los sueños se cumplen, cuando luego no vuelven a trabajar nunca más. 
Hollywood hace creer a Karla Sofía que va a poder ganarse la vida como actriz, que es aceptada por la industria, cuando como mucho hará un capítulo de Ryan Murphy y con ese dinero ahorrado montará un centro de uñas en un mall. 
Cuando gane, si gana, sobre eso debería tratar su discurso.

Mi chico y yo quedamos con Reyes para ir al CostCo, que nunca había estado. 
Ese lugar que hace que estés dentro de la película de E.T. 
Dentro de Poltergeist. 
Además, mientras muchas empresas yanquis, peloteando a Trump, han comunicado que eliminarán sus programas LGTBIQ+, CostCo ha anunciado que ellos no lo eliminarán. 
Así que todos a hacerse socios y a comprar ahí como si fuésemos Adore Delano. 

Las grandes empresas y corporaciones siempre tratan de arrimarse al sol que ellos creen que más calientan en ese momento porque una corporación, básicamente, es una puta. 
Si están los demócratas se teñirán con la bandera LGBTIQA+ en junio, si está la extrema derecha sacarán la esvástica. 
Ahora que Spotify ha hecho esto es el momento de llenar su plataforma de podcasts y de discos fagotas, de nuevo punk. 
Creo, de hecho, que vamos a asistir al verdadero renacer de la cultura. 

Y mi chico y yo fuimos a ver Babygirl
Me lo da. 
Esto es lo mío. 
A mi si me pones a Nicole Kidman a cuatro patas lamiendo un cuenco de leche, ya me ganas. 
Soy así de facilón. 
A Babygirl le falta une cineasta. El montaje es atropellado, Halina Reij (directora de la estupenda Bodies Bodies Bodies) no deja respirar las secuencias, las desperdicia. Además aborrezco esa manera de manejar la cámara pretendidamente natural, sin trípode, acercándose mucho a los rostros de los actores, que tanto se lleva ahora y que es un recurso vacuo de quién no sabe colocar la cámara. 
Debido a todo esto es imposible no preguntarse cómo hubiese sido esta película dirigida por Haneke o Polanski. Hubiese sido menos grosera, lo cual habría sido en parte una pena pues parte del gran atractivo de melodrama sexual es lo noventero que resulta, tan thriller erótico a lo Esztherhas. 
Nicole está fantástica. Disfrutando. 
Una montaña rusa de emociones encontradas, subidas y bajadas entre la gracia, la vergüenza ajena, el puro goce, el moralismo, la subversión. 
Reij, con sus más y sus menos, se las apaña para sostener al espectador hasta el final, cerrando la película con alegoría de oro. 
Ojalá una así cada semana. 

Amo a Ana Obregón
Es un sueño camp. 
¿De qué sirve ser una estrella, como Meryl Streep, si no vives y te comportas como una estrella, como Ana Obregón? 
Es triste que la inseguridad de una celebridad trate de romper el espíritu de una recién llegada, pero Nia debe entenderlo, trivializarlo y empatizar con que, aunque ella no lo crea posible, en 35 años quizá esté en una situación de inseguridad similar.

En IG vi la teoría pop de que una fan ha suplantado a Ariana Grande… Ya la veía yo con la cara rara últimamente… 
La Ariana Grande de estos dos últimos años es Paige Niemann. Nos la han cambiado. Vamos es que es evidente. 
Quiero que sea así. 
Un mundo en el que esto es así es un mundo más divertido y mejor que un mundo en el que esto no ha ocurrido y Ariana Grande simplemente es Ariana Grande más mayor y más flaca. No; es Paige. 

Llegó el Benidorm Fest
Nuestro MTV. 
Tan camp. 
 En la primera semifinal solo conecté con el nostálgico revival de Sonia y Selena, vestidas en plan Wicked, no pudiéndose soportar la una a la otra y estando ahí por nosotros, por Gran Hermano, por Crónicas Marcianas, por las noches sexys de verano de feria, por los piercings en el ombligo de las dependientas de las tiendas Blanco. 
¿Dónde estarán esas dependientas ahora?
Espero que estén siendo muy felices.