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Friday, May 23, 2025

EL EURODRAMA

Santa Teresa expuesta en su sepulcro. 
A la intemperie. No precisamente incorrupta. Descompuesta y podrida en macabro culto. 
Una enorme falta de respeto mostrarla tan envejecida y desmejorada, cuando ella lo que quiere es que la vean como la eterna novicia putita de Dios. 
No hay derecho. 
Pero lo cierto es que esa carita de calaverita resulta entrañable. 
Está monísima y muy Halloween, de pronto. 

Muchísimas gracias por haber llenado el Palacio de la Prensa de Callao en el especial en vivo de Pijas Marrones que dedicamos a San Isidro, al lado de los magníficos Diana Aller y Serge González. 
Fue una noche mágica, cargada de energía castiza y fetén. 
Me vestí de chulapo. 
Vuestras risas y vuestros espontáneos aplausos… Inolvidable. Se nos pasó volando el tiempo charlando sobre que no hay Papa bueno (y el único verdadero Papa es Luigi Mangione y la Mama Manuela Trasobares), sobre la maravillosa novela de Diana Aller de Todas las guerras empiezan en verano, sobre lo cateta y clasista que es la Feria de Abril de Sevilla, canté un chotis… sobre Bad Bunny (el nuevo Elvis) vendiendo 600.00 entradas en 24 horas, el concierto de la encantadora Dua Lipa. Cosas que no nos gustan de Madrid (las meninas de la calle, las smash burgers), cosas que nos encantan de Madrid (que su personalidad consiste en no tenerla, que todo Madrid es un after), la ausencia de filtro de Tamara Gorro, Las cuatro estaciones de Tina Fey, que Andy y Lucas se metieron de hostias… 
Tras el directo la gente se acercaba amorosa. 
Salí muerto del hambre y fui al McDonalds de Gran Vía con mi chico, Ferdi, Veronica, Gerard y Darío, Paula, Vero y Popote. 

El McDonalds, a las 22:30 de ese miércoles, parecía una guardería. Había un colegio entero cenando. 
Pedí la nueva Big Mac BLT, que es como un Big Mac Whopper, con rodajas de tomate. 
Muy rica, como no podía ser de otra forma. 
Ahí nos contaron que Frank de la Jungla le había comido el coño a Ayuso. 

Como cada año y como buenos gatos, mi chico y yo fuimos a La Latina a pedir el deseo al pozo de los milagros de San Isidro, donde este santo marica, con sus poderes de X-Men hizo emerger las aguas para salvar a un bebé que ahí había caído. 
Todos los años pido el mismo deseo y todos los años se me cumple. 
En esa plaza donde los modernos pasábamos los domingos entre el Bonnano y El Viajero, donde comíamos huevos estrellados en el Almendro 13, mucho antes de que el barrio fuese tomado por los actores de Globomierda primero y después por los manaders de Mujeres y Hombres y Viceversa. 

Nacho Laborda y su chico estaban en Las Vistillas viendo el desfile de trajes de chulapa modernos que había La Juan Gallery, pero ya había empezado y aún estábamos por La Plaza Mayor. 
Habíamos quedado donde el Teatro de La Latina de Lina Morgan con Elia Tomás, que venía con traje de chulapo. Italiano madrileño. 
Las calles abarrotadas de gente con sus claveles. 
Tras el agua del santo, unos bocatas de calamares en La Campana. Los mejores. 
Y después a La Mallorquina a por unas rosquillas, aunque finalmente nos sedujeron más unas torrijas con crema por encima, muy groseras, arriba, en la amaderada cafetería rodeados de señoras cañís. 
Madrid, gentrificada, tan de moda, sigue siendo REAL. 

Teníamos entradas en el Imax para ver la esperadísima Destino Final 6
Planazo de cine. 
La mejor película de la saga tras la 3 y la 1. 
Un verdadero festín, escrito por el gran Guy Busick, guionista de Ready or not y de las dos últimas películas de Scream. 
Este nuevo Destino Final tiene sorna y también corazón. Las muertes son sublimes, las auto-referencias son sagaces, siempre con una vuelta de tuerca. 
Tratar de huir de la muerte, qué poético. 
Al salir mi chico me dijo que el único defecto de la película es que es demasiado buena. 
Ya ha hecho más dinero que Marvel, así que tendremos Destino Final para rato. 

Eurodrama. 
Tras las amenazas de la organización de Eurovisión con multar a España si los comentaristas nombraban a Gaza (puede un concurso multar a un canal de televisión???), la RTVE de mi amado Pedro Sanchéz, antes de Eurovisión, puso un cartel que decía: Frente a los derechos humanos el silencio no es una opción, Paz y justicia para Palestina. 
Eso es ganar Eurovisión. 
Llegó Papa Johns con una pizza con los bordes rellenos de queso. 
Empezaron las actuaciones. 
Noruega sacó a un twink que desafinaba como una perra pero que era de Fuengirola. Nos encantó la muñequita de Luxemburgo. Tommy Cash en plan Chiquilicuatre tomándole el pelo a toda Europa. 
Al llegar Israel cambiamos de canal. 
Los chicos de Lituania me dejaron fascinados con esa banda de rock, tan adolescentes, tan potentes. 
Y llegó Melody
Lo hizo perfecto. 
La canción es horrorosa, pero ella lo hizo de 10. Tal vez el estilo de la actuación era demasiado similar al de Chanel, pero sin esa electricidad. 

Ucrania hizo una actuación fuera del tiempo, las de UK parecían el final de una película feel good que trataba de tres amigas cuyo sueño era ir a Eurovisión. 
Letonia fue terror, sacando a una brujas que hicieron un conjuro para consolidar la extrema derecha en Europa. 
Austria fue una maravilla entre el techno y la opereta, con ese barco en esa tormenta, en blanco y negro. Una puesta en escena realmente diferente. 
La burra rubia de Finlandia que se sube en un palo de micro gigante mostró ser una bruja buena e hizo un conjuro para anular el hechizo de las de Letonia. 
La actuación de Italia fue mágica. 
Y llegó otra buja malvada, la de Polonia, para traer la destrucción a Europa. 
Sentí pavor. 
Tras la fiestera y bonita canción de Alemania llegó otra bruja buena, esta vez de Grecia, para aniquilar a la bruja de Polonia. 
Salió una marica mascxmasc de Armenia, cantó la de Suiza como los ángeles… La Malta de serving sirviendo coño fue una ordinaria como de la Chueca profunda de 1998. Lo de la sauna de Suecia, muy pegadizo pero fue un sucio intento de heterosexualizar el festival. Francia sacó una canción como Contar la verdad para seguir vida con la cantante que se la metía arena en la boca. 
La gala interminable. 
Casi me duermo antes de las votaciones... 

Los jurados profesionales no votaron a Melody porque están muertos en vida, desde luego, pero también porque había varios países con propuestas mucho mejores y porque la canción de Esa Diva, más allá del chanza, es un bodrio que no hay por donde cogerlo. 
Pensé que en el voto popular nos iba a ir mejor porque Melody, con su chispeante promoción, se había metido en el bolsillo a todas las maricas europeas, logrando ser la quinta canción de Eurovisión más escuchada en Spotify y la tercera en YouTube. Pero llegó la muy unida comunidad sionista israelí con sus votos movilizados y con sus bots votando y casi ganan. 
Con el corazón en un puño. 
Menos mal que finalmente ganó Austria, muy merecidamente. 
Más grave que los bots de Israel me parecieron esos fachas sin alma españoles que tan solo por tratar de joder al gobierno de España fueron capaces de mandar veinte SMS votando a Israel. 
Hay que ser realmente vil y patético. 
Más allá de lo ocurrido con Melody, que vuelve a España decepcionada, agotada pero en absoluto como una perdedora, pues es una grande de España, nuestro país no debería participar el año que viene en Eurovisión. 
No hasta que Israel no esté fuera de ese concurso como lo está Rusia. 
Así debería haber sido ya el año pasado. 
No podemos disfrutar de esa champions gay con ese terrible fantasma sobrevolando. 

En La familia de la tele, pasada la catarsis de la baja audiencia, que por otro lado continúa, vi a Melody llegando al aeropuerto con gafas enormes de sol y el pelo cubierto, como una verdadera estrella y a la vez entre Abraham Mateo y Chenoa en chándal. 
Y hemos descubierto a sus inefables tías, pura raza, cantando Esa Diva en plan flamencas, que esa es la versión que debería haber ido a Eurovisión, con ellas, y las hubiese votado hasta Israel. 
Las tías de Melody deberían haber ido a Cannes. 

Cannes
El mejor festival de cine del mundo. 
Isabelle Huppert de verde fluor en la alfombra roja. 
Dresscode en Cannes. Han prohibido las faldas de cola de faralaes e ir en bolas. No quieren que haya looks que eclipsen al cine. Pero no hay outfit attention whore que pueda eclipsar el guiño de una estrella. 
Prohibido prohibir. 
Este año tenemos muchas posibilidades de llevarnos la Palma de Oro con Oliver Laxe, el director español más guapo, con su Sirat, en una rave en el desierto con un padre buscando a su hija con techno de fondo. 
Parece ser que Ari Aster se ha cavado su propia tumba con Eddington y también se ha enterrado viva a sí mismas la directora de Titane con su nueva película, Alpha. 
La Lynne Ramsay de Tenemos que hablar de Kevin ha rodado un peliculón que se pasa de frenada con la crueldad, Die my love, con la que parece ser la mejor actuación en la carrera de Jennifer Lawrence
Amo a Jennifer Lawrence. 
La mejor actriz de su generación, la nueva Gena Rowlands. 
Kristen Stewart y Scarlette Johansson han debutado como directoras con dos películas que se han recibido con frialdad. 
Ha gustado mucho una brasileña, El Agente Secreto, también Fue solo un accidente de Jafar Panahi y Resurrection de Bi Gan. 

Los astrónomos han descubierto una estrella al otro lado del universo que está emitiendo señales de radio a la Tierra. 
Un Pijas Marrones.

Sunday, May 11, 2025

SINCERICIDIO

El Papa es Luigi Mangione
Dios lo sabe. 
Le ha santificado. 
Se reza a sus estampas. 
Robert Francis Prevost aka León XIV es un impostor. Es el Papa falso. 
Como Papa fake queríamos a Tagle, al filipino que era kawai. 
Menos mal que al menos no ha salido el Papa negro, Robert Sarah, que era el mismísimo Belcebú. 
León 14 mucho ir contra Trump, pero luego bien que ha hecho sus buenos comentarios homófobos, aunque dicen que fue hace tiempo y que ya no es así, que se ha hecho más woke con los años. Sí, pero bien que ocultaba casos de pederastia. En fin, ¿qué esperamos? ¿cuándo ha sido la Iglesia progresista? 
No hay Papa bueno. 

¡No os quedéis sin vuestras entradas para el directo de Pijas Marrones! Especial San Isidro, el miércoles 14 de Mayo, a las 20:30h, en el Palacio de la Prensa de Callao. 
Más castizo imposible. Estaré con Diana Aller y con Serge González, más chulos que un ocho. 
Las entradas las tenéis en la web del Palacio de la Prensa. 
No faltéis. 
Será fetén. 

Veo la triste noticia del fallecimiento de la entrañable Jiggly Caliente, diva cómica de la cuarta temporada de Rupaul Drag Race, allá por 2012, el año de Sharon Needles de beef con PhiPhi O´Hara. 
Ha fallecido por culpa del sistema sanitario de los US de A. Le amputaron una pierna por tener diabetes, que ya es fuerte que te tengan que amputar una pierna y, por no ir al médico y no pagarlo, se le infectó y murió. 
De haber sanidad pública universal ahora estaría viva. 
Me consuelo viendo a la maravillosa hija trans de Robert De Niro, a Emma Watson llamándole fascista a J.K. Rowling y a Melody con Pedro Sánchez, que es una imagen tan maravillosa que parecía hecha por IA. 
Me consuela también ver a Rihanna en la MET gala disfrazada de gangster embarazada bajo el dresscode de dandismo negro. 
La alfombra roja que hace que cada año todo el mundo se considere experto en estilo y moda y en decidir qué es una hortera y que no, ellas opinando comprando en Shein, claro. 

Sesión doble de Prime: G20 y Otro Simple Favor. 
G20 una maravilla. Como La Jungla de Cristal pero con la primera presidenta negra de los Estados Unidos que se pone a meter hostias como panes. 
Viola Davis magnífica. 
Tenía muchas ganas de ver el festín fagota de Otro Simple Favor porque la primera parte, Un Simple Favor, es una obra maestra. Pues bien, esta secuela es un verdadero bodrio que no se salva ni por camp. Va sin rumbo y se estrella. 
A veces, cuando se pretende subir una apuesta, se pierde. 

Recordando el gran apagón… 
Tenemos ganas de lo disruptivo. 
Queremos Mad Max
Queremos no trabajar. 
No se trata de romantizar las “desgracias” colectivas en plan tu persona vitamina Mr.Wonderful, no; se trata de no vivir como una amargada descreída que solo lo está por resentimiento consigo misma. 
El apagón fue lo más. 
Hubo de todo, por supuesto, y además por su orden. 

A mi me pilló haciendo una presentación de tendencias sociales para Heineken. Estaba yo hablando del gatekeeping cuando, de pronto, se fue la luz de mi despacho y con ella la señal del wifi. 
Pensé que había saltado el diferencial de los plomos, que alguna vez me había ocurrido antes y pensé en la tremenda cagada de que se me cortase la luz en mitad de una presentación. 
Escribí a mi socia, que estaba en Menorca, y la dije que se me había ido la luz y que iba a conectar mi Mac al 5G de mi iPhone a lo que me contestó que en Heineken la estaban diciendo que a ellos también se les había ido la luz. 
Empecé a escuchar sirenas de bomberos. 
Ahí me dí cuenta de que algo pasaba. La llamé y me dijo que a ver si eso no había sido un ciberataque de Israel, que en las noticias decían que se había ido la luz en toda España menos en las islas. 
La colgué para llamar a mi chico, pero no daba señal. 
Lo del ciberataque me parecía un tanto peliculero pero a la vez me parecía coherente. Teniendo en cuenta que nunca se había ido la luz en toda España, sabiendo cómo se las gasta Israel y recordando que habíamos reconocido el estado de Palestina y que unos días antes habíamos rescindido el contrato para comprarles balas, tenía cierto sentido todo. 
Acabábamos de venir un día antes de Denia y teníamos la nevera bajo mínimos. El congelador, en cambio, lleno de comida que se iba a poner mala al romper la cadena del frío. 
Estaba tranquilo, pensando que llegado el caso simplemente bajaría al Carrefour con una navaja, en plan Navajeros de Eloy de la Iglesia, a pelearme por la comida de gato para Oni y Frou Frou. 
En absoluto inquieto o preocupado. 
Tan solo pensaba en cómo iba mi chico a llegar a casa del trabajo pues lo único que quería en ese momento era que estuviésemos los cuatro en casa. El núcleo familiar. Y a partir de ahí ver qué pasaba. No quería que la luz volviese en unos minutos, quería no trabajar y no tener que terminar un informe que tenía que terminar. 
Pensé que otra vez más se cancelaba el estreno de La Familia de la Tele. Como si hubiese ahí una mano negra, como si Ana Rosa les hubiese congelado. 
Me puse la gorra y bajé a la calle a ver qué ambiente se respiraba. 

Estaba todo el mundo en la calle excitado por lo ocurrido, contentos, sintiéndose partícipes de un evento colectivo excepcional. 
Jamás había ocurrido algo así. 
Los adolescentes moros riendo por las calles, los ancianos de la residencia todos fuera escuchando radios a pilas, latinos y españoles cayetanos preguntándoles qué decía la radio y los ancianos diciéndoles que no se sabía nada, que Pedro Sánchez se iba a reunir de urgencia con no se quienes. 
La gente en las terrazas, feliz de no tener que estar en el trabajo. 
Subí a casa a esperar a Jaime. 

Oni y Frou Frou completamente ajenos a la locura colectiva. 
Me puse unos filetes de pavo con bulgur y me tumbé en el sofá a echarme una siesta y llegó Jaime, que le había traído su hermana, Virginia, pese a que recomendaban no conducir porque no había semáforos. 
Jaime creía que había sido un ciberataque y estaba entre preocupado, tranquilo y con ganas de jarana. 
Me dijo que al llegar estaba viendo a gente con garrafas de agua por la calle y con carritos de la compra otra vez con papel higiénico para limpiarse el culo. 
Me extrañó lo del agua. 
En casa solo teníamos 17 euros en efectivo, y de absoluto milagro porque siempre pagamos todo con el móvil y jamás sacamos del cajero. Bajamos a comprar, pero el Carrefour ya estaba cerrado, pasamos por la frutería para comprar plátanos y a mi chico se le antojó media sandía enorme a compartir con una vecina que estaba ahí en la frutería que nos dijo que tenía cocina de gas y que si veíamos que algo se nos iba a poner malo, que subiésemos a su casa para cocinar. 
La frutera nos cobró 10 euros por los plátanos y por la sandía. 
Nos quedaban siete euros. 
Si fuese un ensayo para una nueva realidad post-apocalíptica, mal íbamos. 
El frutero nos contó a los ahí asistentes que ya estaban cerrando el agua en ciertas zonas y que habían dicho que la movida iba a durar tres días. 
Todo mentira, pero claro, mandé a Jaime a casa a llenar botellas y jarras de agua y yo me fui al Mercadona con los 7 euros a comprar latas de lentejas, chili con carne y unos bollos de chocolate. 
Y eso que odio el Mercadona, pero estaba abierto. Claro, Juan Roig diría que a trabajar, que los trabajadores lleguen a sus casas es lo de menos. Lo importante hacer dinero. 

Subí a casa a dejar las latas y volvimos a bajar a escuchar la radio en el coche. 
Decían que el apagón duraría entre seis y diez horas y que no se sabía nada de ciberataques. 
Ya me estaba yo imaginando a todos los fachas al día siguiente diciendo que la culpa era de Pedro Sánchez, de Begoña, de Bildu y de las trans. 
Fuimos a dar un paseo y la gente ya directamente estaba disparada, como si fuese verbena. 
Me pareció bonito y a la vez sentí vergüenza ajena. 
 Comentamos lo fuerte que iba a ser que hubiese apagón por la noche, en Madrid… La Purga. Alunizajes en Mediamark, violaciones a tutiplén. 
Madrid un cuarto oscuro. 
Encerrados bajo siete llaves a persiana bajada. 

Fuimos a casa de unos amigos, de Vero y Popote, para ver cómo estaban y estar de salseo y la luz ya había llegado a su casa. 
Pablo, su hijo, se había puesto a estudiar porque tenía examen al día siguiente y se había hecho las ilusiones de vivir a partir de ese momento en un Fortnite real e iba a ser que no. 
Me dio pena que volviese la luz tan pronto. 
La gente encerrada en trenes, ascensores y sin poder volver a sus casas me daban igual. 
Volvimos a casa, aún sin luz, pero llegó a tiempo para que nos pusiésemos Supervivientes en Mi Tele y después Clásicos Modernos, la sitcom marica de Disney+, que es como Las chicas de oro pero Las maricas de oro. 
Todo había sido un sueño. 

Unos días antes no habíamos ido a pasar el fin de semana a la casa de la playa de Denia, a pasear por la playa, tomar horchata y fideua. 
La zona de Les Deveses, donde tenemos la casa, es como un Twin Peaks de playa, con gente amable, gente loca, subnormales, macarras, gracia y misterio. 
Largos paseos por la playa, baños de agua fría, desayunos viendo el mar. 
En un chiringuito nos atendió un camarero cocainómano que era lo más, enzarpadísimo. 
Nos encantó ver a tanta gente con perros por la playa. 

Nuestras horchatas, nuestros blanco y negro en Verdú. 
Fuimos al auto-cine y vimos Confidencial aka Black Bag. 
Confidencial es una película de espías un poco entre John Le Carré y Escenas de un matrimonio de Bergman. 
Está horriblemente dirigida por Steven Soderberg, que es un director lamentable que antepone su ego herido a la película y a sus actores. Coloca un filtro como de media traslúcida para intentar hacerlo todo falsamente sofisticado y lo que consigue es que no podamos ver los rostros de los magnéticos Cate Blanchett y Michael Fassbender
Un atropello. 
Pero, no obstante, la película ha quedado simpática gracias al guión de David Koepp, innecesariamente complejo cuando lo que está ocurriendo es bien sencillo, con esa manía de hacerlo todo confuso para que parezca más inteligente de lo que es, pero con algunos momentos de gracia adulta y retranca. 
Al final nos encantó y es una maravilla que dure lo que tiene que durar: 90 minutos. 
Ni uno más. 

Nos comimos una fideua del Estanyó al borde de la playa, compramos comida para los gatos de la zona… 
Quedamos con Octavio y con Ana para comer en la pizzería napolita Casa Edoardo, que el pizzero es napolitano de verdad. 
Me comí una pizza increíble que en lugar de tomate tenía crema de calabaza. 
Estuvimos hablando del ridículo en el que está cayendo el neo-fascismo. 
Los señores fascistas me enternecen. 
Esos señores de sesenta años con ropa de Spagnolo o Vale Cuatro. 
Me resultan adorables. 
Son encantadores. 
Lo que es superior a mis fuerzas es la gente joven facha, con pelo de Cayetano y pulseritas de la bandera de España. 
Si eres joven y eres de derechas no eres joven. 
Ser joven y ser derechas es incompatible. 
Esos chavales, cuando sean mayores, jamás podrán decir que un día fueron jóvenes. 

Montoya, en Supervivientes, ha acuñado los términos “sincericidio”, que viene a ser cometer un suicidio de sinceridad, y “falsericidio”, cometer un suicidio de falsedad. 
Él dice que Pelayo es un falsericidio. 
Mi chico y yo estábamos en la playa hablando acerca de lo que era falsericidio y sincericidio... Cayetana Guillén Cuervo y Amaia Montero son sincericidios, Rigoberta Bandini es un falsericidio. 
James Rhodes, Isabel Coixet, Inés Hernand, Wes Anderson, Tigrillo, Emma García, Nine Perfect Strangers, Los Javis, el nuevo Papa… todo falsericidios. 
Britney Spears, Sean Baker, Victor Sandoval, Mike White, Amaia, Manuela Trasobares, Belén Esteban, La familia de la tele, son sincericidios. 
Pero el sincericidio no es necesariamente algo positivo. Por ejemplo, Iker Jimenez y Mario Vaquerizo son sincericidios y son lo peor que ha parido la Tierra. 

Amaia, perdona a Cayetana.

Sunday, April 06, 2025

PACHAMAMA

Esas horas más de luz en la tarde son las horas de luz pubescentes del fulgor de la primavera dramática y emocionante de los albores. Reflejos de luz sobre el verdor grabados férreamente en nuestra memoria inconsciente. Luigi en su celda, pensando en su posible pena de muerte, recuerda tal vez a ese niño en tardes interminables, aspirando ese aire relente que nos decía que había que apresurar los juegos. 
Una confortable evocación con el filo oculto y desgarrador de la ensoñación tornada en pesadilla al despertar. 
La revolución, el mártir. 

Reyes vino a comer a casa con un jersey precioso de Courreges. Mi chico sacó una ensalada griega que anticipaba el verano y una tortilla de patata jugosita que era la España de los setenta. 
Ambos se mostraban muy preocupados por Trump y por cómo las redes sociales manipulan a la gente. Yo no puedo evitar pensar que más manipulados estábamos aún antes de las redes sociales, cuando no podíamos responder ni crear contenido ni generar contra-discurso y únicamente nos podíamos conformar con lo que contaban los mass media. 
La prensa decía que se llevaba el grunge y se llevaba el grunge, justo después del acid-house. Porque sí. Nadie lo ponía en duda. Ahora al menos en redes puedes contradecir lo establecido. Por supuesto que contradecir lo establecido también es lo establecido. Todo está dentro del mismo tablero de ajedrez. Pero ahora puedes tirar la pieza fingiendo que se te ha caído. 
Las redes son algo muy nuevo. Llevan muy pocos años. Estamos aprendiendo a usarlas, a darles forma. 
Surgirán redes descentralizadas, nuevos soportes, nuevas regulaciones, nuevas trampas hechas las leyes. 

España con jetlag por el cambio de hora pero feliz por la luz y por poder hacer dibujitos de Ghibli con sus fotos. 
Con este tipo de fenómenos de redes siempre ocurre lo mismo; Uno se hace la foto o el filtro pensando que es muy original, luego se lo hace todo el planeta Tierra, surgen los cenizos amargados diciendo que están hartos de las fotos de la gente, que no les interesa las fotos de la gente. Les interesa tan poco, claro, como al resto del mundo la opinión de estos al respecto de esto y de cualquier cosa, por supuesto. Después aparecen los pseudo-activistas indignados con que si las fotos de Ghibli gastan mucho agua con ChatGPT, con que si es vulneran los derechos de autor de Miyazaki y con que si con esto la IA analiza nuestras imágenes con fines malévolos. 
Por partes: los que se quejan del agua bien que comen aguacates con las tostadas, cuyas cosechas arrampla con trillones de litros. 
Los derechos de Miyazaki me traen sin cuidado. Este señor es billonario y su estilo de dibujo viene de otros dibujos en los que él se inspiró. De hecho, estoy en contra del copyright. Las ideas originales no existen y una idea no puede ser propiedad de nadie pues viene de la inspiración de trabajos previos. 
Por otro lado, lejos de dañar a la obra de Miyazaki, este homenaje popular hace su obra aún más grande e icónica. 
Es todo un triunfo para Ghibli. 
Y por último lo del uso de nuestras imágenes con viles propósitos. Lo sabemos y lo aceptamos. 
Nada es gratis a cambio de nada. 

La primera vez que vi a Val Kilmer fue siendo el héroe de Willow
Siendo un niño marica uno solo podía enamorarse de él. De su cara de bruto, de su simpatía, de su pecho al aire. Guapísimo en Top Secret, en Top Gun. Luego fue Jim Morrison. 
Y fue el Batman más guapo de todos. 
Después se deformó y se volvió loca. 
Puro Hollywood. 

Mi chico y yo llamamos al telefonillo de una amiga, que pasábamos por su casa y nos apetecía darla un beso ya que pasábamos por su zona. 
Nos abrió el portal, subimos y nos abrió la puerta su sobrina. 
Nos dijo que pasásemos a su dormitorio, como si fuese la dama de las camelias y ahí vimos a nuestra amiga en la cama, con la mesilla de noche llena de medicamentos y media cara roja e hinchada, como de La Sustancia
Nos dijo que tenía un herpes zoster. Yo pregunté: “¿un césped fosters?” 
Recordé que Mila Ximenez también había tenido eso. 
Parece ser que tiene algo que ver con el virus de la varicela. A la vez vimos muy a gusto a nuestra amiga ahí en su cama, medicada. Nos dijo que no nos acercásemos mucho que el herpes zoster es contagioso. Quedamos en comer en cuanto estuviese recuperada. 

Hacía tiempo que teníamos pendiente en Max The Parenting, por ver a Lisa Kudrow y a Parker Posey juntas en una misma película. 
Sacamos lasaña y nos pusimos a verla, sin expectativa ninguna. 
La película resultó ser desternillante. 
Nos moríamos de la risa. 
Una comedia astracanada de terror en la mejor tradición de Terrorífica luna de miel y El hotel de los fantasmas, parodiando las comedias románticas gays y el cine de casa encantada tipo The Conjuring. 
Escrita por Ken Sublette, uno de los mejores guionistas de Saturday Night Live

Laura Cuevas desenmascarando a Makoke en Supervivientes. Anita diciendo “yo soy así y punto y aparte. Bueno no, y punto y final”. 
Y la de los dientes de The White Lotus diciéndole al pijo que no se ría de los señores ricos que están con las jovencitas porque él será igual dentro de treinta años. 
La hija pija dándose cuenta de que no pinta nada en el templo meditando con las goteras en el techo. 
Esta semana termina The White Lotus y va a ser como despedirse de mi familia. 

Camino de casa de Olivia y Alex, que habíamos quedado con ellos para cenar, hablando del posible efecto de los aranceles, de Marine Le Pen condenada por malversación de fondos y dándoselas de víctima política y escuchando End of the world de Miley Cyrus, que suena a Abba. 
Y el disco de Selena Gómez y Benny Blanco
Amo los discos creados por compositores para la voz de sus musas y amantes. Suelen ser discos magníficos, como el disco que le hizo Serge Gainsbourg a Jane Birkin o como el tremendo discazo, inconmensurable, que le hizo Lenny Kravitz a Vanessa Paradis
Son albumes nacidos del amor y del deseo. 
Compuestos entre polvos. 
Verdadero arte. 

Alex y Olivia han puesto el salón muy acogedor. 
Fue llegar y el sofá nos engulló. 
Bruno y Greta estaban por ahí, que ya son teens. 
Ahí picoteando, cotilleando, Oli nos enseñó unos bordados que está haciendo, reflejo de la psique, que realmente los vi para ARCO. 
Hablaron de un nuevo concepto que no conocía y que me encantó: ser “pachamama”, que es ser de todo ese rollo de las energías y los chackras. 
El pachamamismo. 
Lo voy a usar un montón. 

Esta semana tengo que probar sin falta la hamburguesa de KFC con Jumpers, que parece que tiene lefa.

Sunday, March 30, 2025

OJOS TRISTES

En la cola del súper, esperando a que me pasen la compra, no puedo evitar odiar a la mujer que tengo delante, tomándose su tiempo para llenar lentamente sus bolsas, con la cajera esperando para cobrarla. Conmigo esperando. 
Todos podemos esperar porque es su momento. 
El supermercado es para ella. 
Ella está ejerciendo su derecho a tomarse su tiempo guardando sus productos, abriendo pausadamente su bolso de polipiel de El Corte Inglés, sacando con calma su cartera gigante llena de tarjetas de clubs de descuentos, abriendo su monedero de calderilla para el tabaco. Se siente protegida sintiendo que tiene muchas cosas, en esa cartera. 
Esa clase de mujer tipo Terelu. 
Finge que no me ve… 

No soy nada para ella. Soy irrelevante en su vida y ella disfruta porque sabe que, en ese momento en el que quiero que me cobren a mi también, ella sí es relevante en la mía. De hecho, es plena protagonista de mi fugaz presente, en ese momento. Y ella lo goza de manera sádica y displicente, aunque sabe que en apenas unos segundos desaparecerá por completo de mi realidad y de mi pensamiento, volviendo a ser irrelevante para el mundo. 
Entonces es cuando me compadezco de ella y me doy cuenta de que no la odio en realidad, pues en realidad solo es posible odiar a quien has amado. Como mucho la aborrezco ligeramente. Pero tampoco se me permite, pues un gesto suyo, al pasar la tarjeta por el datáfono, un leve gesto de vulnerabilidad y de fatiga ante la vida, conmueve mi corazón y hace que me apiade de su zafiedad. 
Y de pronto ocurre el milagro: la quiero. 
Siento un franco aprecio por su modesta y acomplejada existencia y tengo de pronto la necesidad de protegerla emocionalmente, de que esté bien, de que nada de lo que la está haciendo daño se lo haga. 
Ella tiene una taza en la que la gusta desayunar. 
Ella tiene una almohada donde reposa cada noche y sueña. 

Henry Cavill comprando vacas en Galicia es el muchacho de los ojos tristes que cantaba Jeanette y que ahora canta Selena Gómez
Ese Superman gay armarizado de aire melancólico. 
Tom Cruise se enamoró de él y le puso bigote fetish Tom de Finlandia
Beefcake. 
¿Para que quiere esas vacas? ¿para ordeñarlas? ¿para tenerlas de mascota? ¿para comérselas? ¿para follárselas? 
Escucho en buclé el Ojos Tristes de Selena. 
Bajo el hechizo de la fascinación de esta canción, transportado a un lugar en el que no he estado nunca pero que conozco perfectamente. 
Qué gran homenaje de justicia a Jeanette, esa estrella de la contención que enamoró a la España de sol de los setenta con sus ojos oceánicos y su inocente y nostálgico acento inglés. El Porque te vas que bailaba Ana Torrent en Cria Cuervos, de Carlos Saura, esa niña adentrándose en los secretos de la vida adulta. Pero mi favorita es Frente a Frente. “Queda solo el recuerdo que hace estallar la noche fría y larga, la noche que no acaba, solo eso queda”. 

Europa recomienda tener un kit de supervivencia. 
Hay que tener poca vergüenza. Tratar de meter miedo para que aprobemos sin rechistar el presupuesto en armamento. 
Por supuesto que no habrá ninguna guerra. Si la hubiese, de poco nos valdría un individualista kit con navaja suiza y cinta americana. Si la hubiese, solo la unión, solo el colectivo y la comunidad podría salvarnos. 
¿Ese kit lleva popper? ¿Bomba de agua para lavativas anales? 
Para sobrevivir en Mad Max hacen falta las botas altas sado de cuero que ha llevado Pedro Pascal a la presentación de la segunda temporada de The Last Of Us

La paja del hermano pequeño a su hermano mayor en The White Lotus
Una cumbre de la civilización. 
Qué grandes personajes creados por Mike White
Victoria es una mujer que huyendo de la certeza de sí misma, de sus propios sentimientos y de su lugar en el mundo ha optado por el cinismo como coraza. Dentro de ese caparazón es vulnerable e indefensa. No quiere a nadie y menos aún a sí misma. Tan solo es divertida para los gays, que la ven como una caricatura de sí misma. 

Timothy es el hombre rico heterosexual preso de la alta exigencia del privilegio normativo. Se ha dado cuenta de que su único valor era ser proveedor, pero se le ha caído el castillo de naipes. 
Debería quedarse en Thailandia siendo monje budista. 
También es únicamente sexy para los gays pues tiene “daddy energy”. 

Saxon es un carácter débil endurecido por la cultura patriarcal de la ley del más fuerte. 
Su personaje se ha comido a su persona. 
Su cultura masculina herida por complejo de farsante le ha empujado a la misoginia y a la muerte de la empatía. 
Únicamente sexy para los gays con fetichismo por los bullers. 

Lochlan es homosexual reprimido y le pone cachondo su hermano mayor. 
Y es un twink. 
Es observador y empático con todos menos con su hermano, al que ha deshumanizado. 

Kate es una mujer conservadora y neoliberal, egoísta, envidiosa y frustrada, lo que la empuja a juzgar las vidas de los demás para, de ese modo, reafirmar la suya propia. 
Es falsa y simpática. 
No es consciente de lo disparatada que resulta dentro de su pretendida perfección, lo que la hace altamente atractiva para los gays. 

Jaclyn es una mujer llena de inseguridades que necesita las competiciones que sabe que va a ganar para poder quedar por encima de su entorno y así conseguir elevar algo, de manera momentánea, su autoestima. 
A los gays nos puede parecer divertida, pero no lo suficiente. 
Es vulgar. 

Laurie es una mujer igualmente frustrada que sus amigas pero ella además es pesada, va de sincera, es maleducada y mediocre. 
Se consuela pensando que es más culta y con valores más profundos que los de sus frívolas compañeras, pero es igualmente infeliz, incluso más. 
Nada del gusto de los gays. 

Chelsea, la de los dientes. Es un ángel. Parece ingenua pero es más lista que el hambre. Es divertida, compasiva y cariñosa. 
También se encuentra perdida, por eso cree en energías y en signos zodiacales. 
Siempre va a estar bien porque es de naturaleza vitalista. 
Involuntariamente cómica y muy del gusto de los gays, que enseguida la adoptarían de mariliendre. 

Rick. Un hombre sensible y atormentado. Con sus movidas hetero. De interés nulo para los gays excepto los que somos capaces de verle como a un personaje de Paul Schrader en busca de la redención. 

Piper. Insufrible y presuntuosa. Aborrece a su familia, a la que ve sin principios ni valores, pero ella tampoco los tiene. 
Solo es una niña pija jugando al budismo. 
La queda mucha sopa que tomar. 
Los gays huyen espantados de ella. 

Qué manera de gozar la entrevista de Alsina a Ayuso sacándola los colores con el fraude fiscal de su novio. Yo pensaba que Alsina era facha. Quizá solo busca un viral. Pues lo ha tenido, pero bien. Menudo espectáculo de disfrute.

Pero los fachas, con su destrucción patriarcal, han vuelto a permitir la caza del lobo. Los lobos se aparecerán en sus pesadillas. Por las noches, en sueños, ellos serán cazados por los lobos.

Oncólogos denuncian presiones de una intermediaria de las aseguradoras privadas para que no prescriban terapias caras… Luigi, tu sombra es alargada.

Wednesday, February 26, 2025

TRANSGÉNICA

Marian Rojas Estapé, la opusiana de la autoayuda barata, ¿se hará dedos, o se meterá un crucifijo, pensando en que se la folla Monedero o una trans con monster cock? Que se la folla Karla Sofía Gascón. 
La personita vitamina, ese desesperado intento moralista de perfección, es tan White Lotus. 
Qué gusto que cada lunes haya The White Lotus, el laberinto humano, en plena descomposición del privilegio contemporáneo. 
Ser voyeur. 

Bajo la calle, para comprar arena para los gatos, y una ráfaga de aire a mi favor vuela mi flequillo y me siento con en un spot de Rexona. Me siento dinámico.

Las elecciones alemanas. 
A ver, que me importa bien poco lo que ocurra en Alemania, pero al final, todo lo que ocurra en Europa hace efecto onda. O puede hacerlo. 
Pensé en mi adorado Fassbinder.
En el país del nazismo, hoy por hoy no es tan fiero el león de la extrema derecha como la pintan. 
Tampoco hay que subestimarle. Pero los jóvenes entre 18 y 24 años son de izquierdas. Las mujeres también. Los hombres, no obstante, son fachas. 
Ser facha es de macho, de tener cojones. 
La izquierda necesita un macho, un Topuria sexy de clase obrera. 
¿O tal vez no? 
Quizá el macho solo sea necesario como fetiche.

Tal vez choque el meteorito. En el 32.
Las probabilidades suben y bajan, como las cotizaciones en bolsa. 
Si fuese a colisionar, ¿nos lo dirían? 
Fin del mundo. 
Melancholia, Armageddon, Don´t look up, Deep Impact, La noche del cometa. 
Catastrofismo, post-apocalipsis, liberación. 
¿Tenemos papel higiénico? 
Que nos pille en una rave. ¿Cae en fin de semana? Como cantaba Chico y Chica: “Mucho decir “qué guay” pero al final ya has visto”. 

El portero de mi casa es demasiado simpático. Siempre sonriendo. Casi es como un personaje de Mulholland Drive.

Quedamos para tomarnos el aperitivo con Reyes. 
Me encanta quedar para tomar el aperitivo. 
Me recuerda a mis padres, al Bacarrá, a Mila, a Jimmy Gimenez Arnau. Pero yo no bebo alcohol. 
Yo no me voy de “cañitas”. Nunca me he tomado una cañita. Me parece vulgar, normativo, y una ordinariez. 
No soy un personaje de una película de Daniel Sánchez Arévalo. 
No soy esa clase de persona. 
Las cañitas son para Ángel Martín, Rigoberta Bandini, Torrente, James Rhodes, Jordi Évole y Vicky Martín Berrocal. 

Lydia Lozano se hace un lío y a una chica transexual la llama chica “transgénica”. 
Musa. 
La España de las señoras católicas tolerantes, que rezan a sus santos pero a las que les gusta un travesti y que admiran que la gente sea moderna. 
Cotilleo y Nescafé. 
Las viudas que renacen cuando muere su marido. 
Estar a régimen. 

La Princesa Leonor de fiesta en Brasil. 
Princesa por sorpresa. Samba. Sudor y fuego.
Tan fiestera como el putero de su abuelo. 
Hace muy bien. 
Sale con un chico fachita, muy mono, pero yo prefiero que sea lesbiana y que se líe en la princesa de Holanda. 
Uniendo reinos. 

Habíamos quedado para ir a casa de Vero y Popote. 
Fuimos a CostCo y pillamos unos burritos pastor. 
Ahora, cuando se queda con amigos, siempre se habla de Trump, del hijo de Elon Musk diciéndole a Trump que se calle, que no es realmente el presidente, de Milei con las criptomonedas… 
Hunter Schaffer, la trans de Euphoria ex novia de Rosalía que va a ser una X-Men, ha recibido su nuevo pasaporte donde pone que es un hombre. 
Lleva años conseguir derechos, pero se pierden en pocos minutos. 
Con una firma. 

Echando el moco viendo en Ni que fuéramos a Escaleto hablando de su cáncer. 
La infinita ternura y la honesta amabilidad de este chico con cara de geek nerd y cuerpo para el pecado,  con el que tantas tardes hemos pasado viendo Sálvame. 
La España marica le quiere como a un hermano, como a una amiga. 

Luigi Mangione, como una aparición divina. 
La fuerza arrebatadora de la belleza y de la justicia. 
Esta vez de verde. Con los zapatos mocasines engrilletados con las esposas por los tobillos. 
Fuera, la GenZ se manifiesta por él. 
Lo más cerca que estamos y que estaremos jamás de una verdadera santidad. 
La mecha ya se ha encendido. 
Eat the rich. 

Hacía décadas que unos Oscars no estaban tan emocionantes. 
Amenábar e Isabella Rossellini han declarado que han votado a Karla Sofía Gascón y esta se ha animado y ha dicho que va a acudir a la gala. 
Ojo, que se lo dan. Aunque espero que se lo den a Demi. 
La vueltas del show business. 
Vueltas de campana. 
El juego de Hollywood de Robert Altman
Y tampoco está todo claro del todo con Adrien Brody, tras Chalamet ganando el Screen Actors. 
Estaré esa noche en vela.  
Se lo debo a Hollywood.

Sunday, December 22, 2024

PADRES ELFOS

Estos días previos a la Navidad. De mis días favoritos del año. Días de excitación, ultimando regalos, envolviendo a escondidas, viendo amigos, desayunando panettone, preparando la Nochebuena, quién va, quién no va, qué hay que llevar, cómo vamos, ¿habrá regalos? La lotería, el Gordo, con toda España unida por el ansia de dinerito para no trabajar, para “tapar agujeros”, las luces, toda la Navidad por delante. 
Tu yo niño llamando a la puerta.

Después de un Naomi en mesa japonesa, cogimos el metro en Alvarado, animadísima zona llena de vida, hasta Tribunal para dar una vuelta por el centro y comprarle a Ferdi el juego de mesa de Código Secreto, que era su cumpleaños al día siguiente. 
El metro de la línea circular que nos llevó hasta Cuatro Caminos era un metro navideño, con luces navideñas, pero el que cogimos de la línea 1, no sé de dónde venía, pero parecía Viridiana; lleno de yonquis, de gente alcohólica, con una mujer tosiendo tuberculosa y todo muy verdaderamente navideño. 
Salimos en Tribunal y yendo por Fuencarral vimos un siniestro Scalpers de pijo canallita y un Blue Banana para su hermano pequeño. 
Fuencarral ya no es lo que era. 
Recuerdo cuando era la calle más moderna de Madrid, pero claro de eso hace ya treinta años… 

Llegamos a Montera, la que fue la calle de las putas de Madrid, ahora con la entrada de metro vintage, tan fea con esa puerta de ascensor, y le dije a mi chico que Paul Mescal, que ha sido destronado por Luigi, vende su ropa por Vinted. 
Cruzando Sol, ya sin rastro de señores con chaperos, llegamos hasta la Carrera de San Jerónimo y vimos lo bonito que habían decorado el Lhardy por Navidad. Donde los Cayetanos padres comen el cocido. 
Subimos por Preciados y escuchamos a una mujer latina que le decía a su marido “en esta tienda venden ropa linda de hombre”, miramos la tienda y era Sfera, que es la nada, pero me encantó que alguien pensase que esa ropa era linda. 
Me agrada y me da tranquilidad que todo, cualquier cosa, funcione para alguien. 

Entramos en la Fnac para comprar el Código Secreto y vi el lugar cada vez más cutre, pero siempre resolutivo. Como un coche viejo, una tartana, que sin embargo funciona. Todo lleno de vinilos, que es increíble como el vinilo logró volver a instaurarse. Teens viendo videojuegos, comics, GenX viendo películas… 
Bajamos de nuevo a Gran Vía y mi chico me dijo que la Gran Vía ya es es como si a la calle Alcalá del tramo de Ventas a Cuidad Lineal o como si al Bravo Murillo de Cuatro Caminos le hubiesen hecho un upgrade, pero manteniéndose popular y desmadejado. 
La gente comprando como si fuesen a cerrar las tiendas en quince minutos, todo el mundo cargado de bolsas por la calle, en la mejor economía del mundo según The Economist. 
Parece que lo de “tiempo de rojos, tiempo de hambre y piojos” no era así en absoluto. 

La gente me preguntaba por Instagram mi opinión acerca de Los años nuevos. No sabía lo que era, pero intuía que ese título tan absurdo podía corresponder a alguna serie. Lo googleé y me topé con un cartel heteruzo La Latina de lo que venía a ser una serie de Sorogoyen en Movistar. 
¿Puede haber algo más alejado de mi? Quizá un partido de futbol del Betis contra el Villareal. Por por ahí, a la par. 
Obviamente no he visto, ni voy a ver, esa serie española polla rancia de birra artesanal en Malasaña con bufanda de leer a Bukowski que intenta ligar con incautas invitándolas a la Filmoteca a ver pelis de Truffaut para después emborracharlas y abusar de ellas inconscientes. 
Ya solo el cartel de la serie me deprime y me repugna: esa ropa de gente vulgar y acomplejada que pretende ir de culta, esos pelos, esos gestos presuntuosos, ese tipo de hombre machista y resabido, ese tipo de mujer que dice ser feminista pero que luego le come la polla a ese tipo de tío. 
No en mi mundo. 

Quedé con mi chico en Colón, en la salida del metro que da al Museo de Cera al que tanto me fascinaba ir con mi madre para ver a Frankenstein, a Drácula con la cara proyectada, al Hombre Lobo y las escenificaciones de los crímenes de la calle Fuencarral. 
El Museo de cera, ese espacio lúgubre y acogedor. 
La misma salida de metro que daba a la desaparecida cafetería Rio Frío, que era una de mis favoritas de Madrid, antes de convertirse en el típico restaurante decorado como todos los restaurantes de gran grupo empresarial de fondo de inversión: dorado con tropicalismos. 
Subimos Génova, la calle de la corrupción, y nos metimos por Argensola, con todas las boutiques decoradas preciosas por Navidad, hasta llegar a la galería Casado Santapau, donde nuestra amiga Reyes hacia una venta de sus preciosas joyas. 
Ahí coincidimos con Lorena y su hermana, con Laura Ponte, con Lara, que puso el ron Matusalem. 
 Las joyas de Reyes son como de galerista neoyorquina. 
Mientras mi chico se bebía un ron con un refresco rosa, le conté que la prensa facha se refiere al novio del hijo de Urdangarín como “amigo entrañable”, casi en 2025, incapaces de llamar a las cosas por su nombre.  
Y llegó el gran día del Especial Navidad en vivo de Pijas Marrones en El Palacio de la Prensa. 
La de películas que he visto en ese cine. 
Ahí en el Weekend, la sala Bash los domingos, donde hacían el Ohm, me di mis primeros besos con Jaime, mi chico. 
Arriba, en el ático, vivía Luis Arias, director de Sybilla, en la casa en la que Almodóvar rodó La Flor de mi secreto, con esa ventana circular que daba a la Fnac de Callao. 
Debutar en Gran Vía. 
Muy a lo Moncho Borrajo. Muy de show en el Pasapoga o en el Xenon. Ver el luminoso del Palacio de la prensa con el cartel de Pijas Marrones y mi foto ahí iluminando esa acera que tantas veces he pisado, no ha sido un sueño cumplido porque jamás me ocurriría soñar algo así. 

Primero llegó Orojondo, que me traía su ya mítico calendario. Me preguntó si estaba nervioso. Nervioso no, pero sí me sentía con responsabilidad por toda esa gente que había pagado su entrada y que estaba haciendo cola para entrar. 
Luego llegó la Crawford, tan cálida siempre. 
Nos microfonaron, me puse mi disfraz de Papá Noél y empezamos a escuchar jolgorio desde el pasillo del camerino. 
Pusieron la sintonía del podcast, del gran Alfonso Santisteban, y al salir ya todo fue estar en una nube. 
Mágico. 
Sentimos la vibrante y cómplice energía del público. Sentimos el calor navideño, el milagro de la Navidad. 
Fue una terapia navideña y a la vez un espacio de protección… 
Greta estuvo maravillosa. 
El show se me pasó como una verdadera exhalación. 
Cuando sonó la campanita del final, no me lo podía creer. 
La mejor manera de empezar la Navidad. 
Después del show, los oyentes se me acercaban muy cariñosos. Algunos me trajeron regalos. Me alegró enormemente ver que se lo habían pasado bien, que habían disfrutado. 
Tenía un hambre bárbaro. 
Salimos al Five Guys

Durante el podcast hablamos de mil historias: Luigi, de belenes, de Nosferatu, de odiar la navidad, de efemérides, películas navideñas, Marisa Paredes, el discurso del Rey… 
Tras la fiebre en redes por Luigi, no tardaron en salir las voces heterosexuales guardianes de la moral alertando de que defender a Luigi es hacer apología de la violencia y del asesinato, añadiendo que el único motivo por el que encumbramos a este chico es por ser guapo, como signo de lo “enferma” que está la sociedad. 
Una sociedad enferma no es una sociedad que crea ídolos por su belleza; una sociedad enferma es una sociedad en la que el poder económico está por encima de las personas. 
Y hay veces, muchas, a lo largo de la historia, en las que ese poder económico se ha reído tanto de la gente que la única salida ha sido la violencia extrema. 
Hacer memes de Luigi no es frívolo: frívolo y cínico es dar a entender que lo amoral es estar a favor de Luigi, cuando lo amoral y frívolo es ignorar los verdaderos motivos que subyacen. 
Pero, sobre todo, el principal motivo por el que encumbramos a Luigi es porque somos maricones. 
El gay audacity. 
La cultura gay, afortunadamente, nada tiene que ver con la cultura heteronormativa. La sociedad jamás nos ha tomado en serio y nosotros nunca nos vamos a tomar en serio a la sociedad. 
No le debemos nada. 
Le ponemos un dildo a la foto de Luigi y nos lo metemos por el culo, porque no somos familias que van los domingos a misa. 
El sarcasmo y la ironía, más que interiorizadas, forman parte de nuestro ADN. 
Hemos sobrevivido al patio del recreo a base de ironía y sarcasmo. 
Ese mediocre sentido común del “es que ese chico ha matado a un hombre y debe entrar en prisión”, que lo ejerzan los que jugaban al futbol en el recreo, nunca nosotros. 

Mariah Carey le firmaba una teta a Rihanna
Colisión de iconos. 
Dos perras mordaces. 
Mientras, daba lugar la capilla ardiente de Marisa Paredes, ese impactante físico de gran diva de la escena con consciencia de clase. 
Qué últimos años activistas y gloriosos. 
Qué buen sabor deja y más allá su eterna presencia en Tras el cristal, Entre Tinieblas, Las bicicletas son para el verano, Tacones Lejanos, La flor de mi secreto, Todo sobre mi madre, La piel que habito… 

Raphael, grabando La Revuelta, casi nos da un susto eclipsando a La Paredes. Menos mal que el zapatazo no llegó a mayores. 
Ojalá verle otra Nochebuena rugiendo frente a Mónica Naranjo. 

Jaime preparó hamburguesas food porn para ver la final de Gran Hermano, una final violentísima, encendida y cargada de pullas. 
Menos mal que ganó Juan. 
Su victoria es la victoria de Maica y de las fresis, impidiendo que ganasen quienes la vilipendiaron para echarla del programa. 
Ahora todos ellos se vuelven a sus pueblos mientras que Maica entra de nuevo en la casa para brillar en GH Dúo. 

En Ni que fuéramos veo, estupefacto, las declaraciones de Macarena Gómez y de su novio soplapollas en relación a las denuncias de abusos en redes sociales y a la exposición de agresores famosos de la industria del cine. 
El novio, diciendo que hay que ir a la policía a denunciar, que las redes sociales no valen. No cae en pequeños detalles sin importancia como que muchas chicas no denuncian por no pasar por el trámite del cuestionamiento o por algo tan sencillo como no poder pagar un proceso judicial. 
Tampoco cae en que muchas veces no se denuncia porque no se sabe si lo ocurrido está tipificado como delito, pues la línea del abuso, legalmente, puede ser muy difusa, lo que no quiere decir que este no haya ocurrido. 
Y luego ella, Macarena Gómez, que como actriz es única y espero que como persona también. 
Simplemente deleznable. 
Mala persona. 
Espetando que muchos hombres se sienten perseguidos y que estas chicas que exponen en redes están acabando con muchas carreras. 
¿Algo más peligroso que el patriarcado? Las mujeres colaboracionistas que lo justifican. 

No sabía que ahora los padres se disfrazan de elfos para performar delante de sus hijos. Es una realidad muy lejana a la mía. 
Imagino que será una tradición surgida del spot navideño de El Corte Inglés de hace unos años. 
De todos modos, me parece fenomenal por varios motivos: es una performance pagana, pone al hombre heterosexual en una situación ridícula donde desaparece la masculinidad y mientras estén haciendo esto no están adoctrinando a sus hijos en el odio.

Wednesday, December 11, 2024

FREE LUIGI

Han pillado a Luigi Mangione
Free Luigi. 
El azote Queer, ese Robin Hood gay, ese Daredevil. V de Vendetta. El asesino del CEO de la cruel aseguradora que saca el dinero de la gente humilde y que luego les abandona a la muerte al no cubrirles los tratamientos. 
Han pillado a mi niño. 
Yo confiaba en que la gente de bien le iba a esconder en sótanos, pero le han pillado. Un dependiente malvado de un McDonalds ha llamado a la policía al verle ahí comiéndose un Big Mac o un Cuarto de libra con queso. 
Como los que delataron a Anna Frank. 
Si ya no puedes estar a salvo ni en un McDonalds, apaga y vámonos del capitalismo.
Ese siniestro dependiente del McDonalds se acordará de Luigi cuando su aseguradora no le cubra lo que te tiene que cubrir… 

Y llegó la pasma y le pilló con una pistola hecha con una impresora 3D. 
Cada bala que disparó llevaba un mensaje escrito: Delay, Deny y Defend, como el título del ensayo de Jay M. Feinman sobre los abusos de las aseguradoras de salud. 
Todos los CEOS de compañías similares se quitaron el Linkedin. Algunos hasta abrieron la manga a más coberturas. 
Para impedir que le dieran caza, la GenZ organizó un concurso de dobles en Nueva York. 
¿Acudió tal vez Luigi como hizo Chalamet en su certamen? 
Unas cámaras de seguridad captaron su cautivadora sonrisa de luz vengativa. Se parecía a Anne Hathaway... La policía encontró su mochila, que tan solo llevaba billetes del Monopoly. 
Ya mismo debe estar Ryan Murphy escribiendo el guión de la serie para Netflix. 
Se abre casting de galanes fagotas. 
Estoy fatal con que le hayan detenido. 
Ojalá le ayuden a escapar de la cárcel, aunque ahí se va a echar un novio guapísimo, va a escribir un best seller, va a entrenar para ponerse aún más cachas y va a recibir trillones de cartas y de visitas. 
El héroe definitivo, romantizado y sexualizado, en el ocaso del imperio americano. 
GQ ha dicho que el hombre con más estilo del año es Paul Mescal, pero no han sabido esperar a Luigi. 
La persona más importante de 2024. 

El próximo miércoles 18 de diciembre, a las 20:30h, os espero a todes en el Especial Navidad, en vivo y en directo, de Pijas Marrones, en el Palacio de la Prensa de Callao, con Orojondo y La Crawford. 
El verdadero milagro de la Navidad.
!No os quedéis sin vuestra entrada! Las tenéis en la web del Palacio de la Prensa.

En la línea circular de metro, rodeado de manaders que hacen rawdogging, estoicamente, de universitarios no-binarios que son la tumba del género, latin kings y funcionarias de pelo caoba con gafas Afflelou, viendo los Spotify Wrapped de la gente (para mi, wrapped eran estos rollitos de pollo, tipo burrito frío, que la gente cogía en el 7 Eleven al salir de las discotecas). 
Viendo un Spotify Wrapped uno puede conocer mucho de una persona: sus sueños de disociación, sus traumas, quién quiere ser y quién es realmente. 
Gran herramienta para psicólogos. 
Me encantó ver que Pijas Marrones siempre está, cada año, entre vuestros podcasts más escuchados. 
Había quedado para comer con Mario Canal. 

En Domino’s Pizza anunciaban una nueva de masa de pizza: la Croissantizzima, de masa de croissant. 
Teníamos que probarla. 
Ingenuos de nosotros llegamos a pensar que esa masa sería parecida y en cierto modo inspirada en la textura hojaldrada del criossant, quizá tan solo en los bordes, pero cuál fue nuestra sorpresa cuando, al llegar, pudimos comprobar que toda la masa, efectivamente, era de croissant de mantequilla. 
Un prodigio culinario de I+D que ni el Bulli en sus mejores tiempos. 
Eso sí, salimos del Domino’s comoboas constrictor. 
Con eso comes plato principal y postre. 
Nos arrastramos a por un café. 

Le dije a Mario que ya nunca más iba a votar al PSOE, que un verdadero milagro tenía que ocurrir para que así fuese después de retirar las siglas Q+ de su ideario. 
 ¿Qué basura de ideario es ese? 
¿Quién se cree que es el PSOE para eliminar la existencia de lo queer? 
A eso le llamo yo pegarse un tiro en el pie. 
Hasta que no haya una rectificación, no volveré a votar al PSOE, al que el colectivo ya ha borrado las siglas S y O. Y, por supuesto, en el próximo Orgullo no entrarán. 
Carmen Calvo y todas esas tránsfobas son peor que VOX. 
Realmente el PSOE no ha calibrado cuáles van a ser las consecuencias electorales de semejante despropósito.

Mientras reabren Notre Dame, con el Jorobado de Notre Dame, la rentrée de Notre Dame, los timadores hacen estafas pidiendo dinero diciendo que son la Princesa Leonor. 
Es increíble que la gente cuele. 
Esa gente que cuela, vota. 
Han dejado Notre Dame como nuevo, demasiado blanquito y limpito, simulando que aquí no ha pasado nada, pero ha pasado mucho y ese techo debería ser posmoderno en lugar de simular gótico. 
Ese techo debería ser IA con imágenes liminales. 

Han echado a Maica de GH y para mi ha terminado esta edición de Gran Hermano. 
No voy a ver la final. 
Maica era mi ganadora. 
Soy un diamond, pero el motivo por el que para mi ha terminado la edición es, queriendo disociar, el haber comprobado hasta qué punto GH es fiel reflejo social, en el peor de los sentidos; Ruvens, Oscar y Edi han seguido con Maica la técnica, que tanto vemos en política, de minar con bulos y manipulación la imagen del adversario con la única finalidad de ganar. 
Por supuesto, en la expulsión de Maica, también ha influido la teoría del 50% de Belén Rodríguez, según la cuál si en las nominaciones hay una pareja, bien sea de carpeta o de amistad-equipo, los seguidores de ambos participantes hacen bloque para que salga el tercero. 

También me ha parecido triste y reveladora la expulsión disciplinaria de Adri. Siendo una persona leal, honrada y honesta, no es capaz de entender, de naturalizadas que tiene sus actitudes, que un adulto no puede invadir el espacio de otro adulto, que cuando un adulto dice “por favor no hagas esto”, no es un juego adolescente. 
Es una valiosa oportunidad de aprendizaje para Adri y para la sociedad que lo que para ti pueda ser un juego simpático, para otra persona no lo sea. 

Rebuscando por HBO Max, encontramos la serie Fantasmas de Julio Torres, que es el Q+ que pretende borrar el PSOE. 
Fantasmas es la segunda mejor serie de 2024 después de Mi reno de peluche. 
Una absoluta genialidad; aguda y libre. 
La gente se pregunta mucho quién es el nuevo Almodóvar. El nuevo Almodóvar es Julio Torres
Qué ganas de ver su película Problemista. 

Me he alegrado mucho con la noticia de que Broncano y Lalachus van a dar las campanadas en La 1. 
Son el relevo generacional. 
La Igartiburu es de culto y ya volverá otro año. 
El machismo soltando hate contra el cuerpo de Lalachús en redes sociales. No veo a ninguno meterse con el sobrepeso de Ibai Llanos. 
Ojalá Lalachús con un modelito a lo Pedroche. 
Dientes, dientes, que es lo que les jode, como todos los premios, primero el de Cannes y ahora el del cine europeo para Karla Sofía Gascón
Que se joda Carmen Calvo y todas las terfas. 
Aún no he visto Emilia Pérez. Vi el argumento y me pareció ultra tránsfobo… 

Lo que sí vi fue el Especial de Navidad de Netflix de Sabrina Carpenter, en el que esta resucita el género de La Revista. 
La intérprete del hit Espresso es como una Celia Gámez de Pensilvania, una vedette en drag homenajeando a Marilyn, la comedia anti-navideña de Chevy Chase, con guiños GenZ al ghosting y al love bombing. 
Shania Twain, en una cuerda floja que casi destroza Santa Baby, introduce esta sensual canción en el country de rodeo. 
Espectacular Kali Uchis, Cara Delevingne parodiando a las pijas Coachella, Chappel Roan haciendo el Last Christmas de Wham eterno. 
Se agradece que las estrellas pop del momento sigan construyendo Navidad, pero estoy algo cansado de la ironía. 
Con la Navidad hay que ir a calzón quitao. 

Con todo: árbol de navidad, belén pagano pueblecito nevado de Papá Noél, belén cristiano con los Reyes Magos y el castillo de Herodes, luces en la ventana, o blancas o de colores como de slasher navideño, cambiar las fundas de los cojines por fundas de cojines navideños, calendario de adviento, corona en la puerta, soldados cascanueces, bolas de cristal con agua y nieve dentro que encierre la navidad misma… 
Siempre con todo. 

Marta Riesco y Robbie Williams
Esa es la comedia romántica de Navidad que quiero ver.